Bitácora de Aurora Pimentel Igea. Crónicas de la vida diaria, lecturas y cine, campo y lo que pasa. Relatos y cuentos de vez en cuando.

lunes, 15 de junio de 2009

Cetrería


Leo en el ABC que varios halcones anidan por Azca, cerca de casa de mi madre. Ya hace unos años me contaron que el edificio del BBVA tenía un par de halcones, no de los financieros, de los de verdad. Me encantan los halcones y, en general, todas las rapaces, los buitres incluidos. Pero el halcón es de mis favoritos, tan pequeño, tan rápido.

Vi hace unos meses un reportaje sobre cetrería, algo precioso, el ave vuela y vuelve a su dueño, es una relación muy especial entre ambos. Al parecer en los países árabes es muy popular, en España también hay bastante afición.

Lleva mucho tiempo, mucha dedicación. No son animalitos domésticos, son otra cosa, libres pero sometidos por voluntad propia, si es que los animales tienen voluntad propia. A la vista de Tana creo que sí la tienen, vaya que si la tienen. Claro que se les entrena para volver, que se les alimenta, pero el ave no vuelve porque le des de comer solo, ese es el inicio para hacerle fiel, luego hay otra cosa más profunda.

Conduces y conduces y siempre hay un par de milanos que sobrevuelan la carretera, con sus manchas blancas en ambas alas, su cola tan distintiva. Te acompañan siempre.

Recuerdo todavía un alimoche en Picos de Europa, blanco, sobrevolando. Y los eternos buitres, parejas siempre, muchos, en tantos riscos, lejanos y más cercanos. Luego ya con las águilas me pierdo totalmente, necesitaría ir con amigos que las sepan distinguir.

Con los halcones siempre me acuerdo de los versos de San Juan de la Cruz, "Volé tan alto, tan alto que le di a la caza alcance".

He perdido toda la información de un USB ayer, dos años de trabajo; luego perdí el tren esta mañana, debí de apagar el despertador a las 5 y ni me acuerdo; y dos horas más tarde he perdido a Olimpia paseándola.

No pasa nada, empezar desde 0 es bueno a veces, te obliga a hacer las cosas nuevas, no a copiar y pegar. Veré si puedo tener la reunión vía teléfono, santa paz. Y lo más importante es que Olimpia volvió sola a casa aunque no sea un halcón.

Me gusta pensar que los halcones sobrevuelan Madrid altos, altos.

11 comentarios:

Jesús Dorda dijo...

Hola Aurora,
Siento decepcionarte, pero lo único que hace volar a los halcones de vuelta al puño del cetrero es el hambre. Las aves de cetrería están sometidas a un continuo control de peso y solo se las hace volar cuando tienen hambre, para incitarlas a cazar. Si no fuese así huirían.
El adiestramiento consiste en no tener miedo al cuidador y esa es la relación, nada de fidelidad lejánamente comparable a la de un perro.
Entre otras cosas los perros son animales sociales, las rapaces no.
El cetrero tiene que correr para rescatar el animal cazado y así evitar que el halcón se alimente de la presa.
Por cierto, fíjate en los milanos, tenemos varios milanos negros volando por nuestro campos vecinos. Hacía años que no los veía. Más cerca de Collado Mediano hay una pareja de ratoneros y otra de águila calzada. Alguna real también se ve entre la Maliciosa y La Pedriza. ¡Ah! y una pareja de halcones en los Porrones, por encima de la ermita de San Isidro tirando hacia Matalpino.

Máster en Nubes dijo...

Mil gracias por la aclaración, Jesús, vaya metedura de pata.

Te prometo que lo que me contaron era otra historia, aunque a mí también se me ha podido ir la pinza porque estoy en racha de que se me vaya.

Bueno es tener la versión real de un biólogo y no la literaria.

Tomo nota de lo que me dices, sólo el hambre las hace volver, nada de lealtad ;-).

Y del resto, los milanos creo que los he visto, las ratoneras tengo dudas, a ver si un día con vosotros puedo reconocerlas, creo que sé cómo son, y la calzada igual, no estoy segura, ya sabes que siempre al principio se reconoce mejor con alguien que te confirme, por lo menos yo que soy torpe. La real si la veo sé que es ella. A la ermita voy siempre que estoy allí, todos los días, de paseo con las perras, me fijaré en los halcones.

No, si al final tener un perro es lo mejor ;-) (que no dos, ay, que no puedo con Tanita)

A ver si un día os conozco a la familia. Gracias por pasarte por aquí, corregirme ;-) y darme tantos datos de rapaces vecinas tuyas y mías ...

lumroc dijo...

¿Qué pasó con la información de ese USB?

¿No se puede recuperar?

--

Tengo ansiedad sólo de leer eso.

Sunsi dijo...

¿Cómo dices, Aurora? ¿Que has perdido el fruto de dos años de trabajo...? Desde luego que todo tiene remedio menos la muerte... pero no sabes cómo lo siento. ¿Seguro que no puedes recuperarlo?

Que pongo una vela a Santa Rita...

Avisa si has remediado el tema, por favor...

Besos. No te digo ánimo porque te veo animada a pesar de las pérdidas.

lolo dijo...

Volé tan alto tan alto...que di a la caza alcance...
porque esperanza de cielo
tanto alcanza cuanto espera.

Arrojo y resistencia; tú puedes.

Suso dijo...

Este año, me parece, veo muchas más aves rapaces - no distingo apellidos en las aves ésas. No sé si alguien más lo ha observado o es cosa mía.

¡Ánimo con la USB!. Puede ser un buen momento,pienso como tú, para volver a empezar. La mejor USB está en el coco.

Fellini decía que cuando tenía muchas cosas pendientes encima de la mesa, para saber cuál era la más importante, lo mejor era tirarlas todas a la papelera...¡solucionado!.

A veces, continuaba, la mejor solución es tirarse uno mismo a la papelera.

Hoy también he tenido día chungo. Se me avería el aire acondiconado el jueves. Lo llevo al taller. Me lo arreglan gracias a una factura más que respetable. El sábado vuelve a estropearse. Llego hoy y me dice el tío..." ¿a ver si va a ser el tubo de no se qué?"

Me acordé de "la junta de la trócola".

Y la vida sigue.

Sinestesia Gastronómica dijo...

Hola!!!

Yo no tengo ni idea de Halcones,me hubiera fiado de ti, de no ser por la estupenda aclaración de tu amigo Jesús, jejeje

Y cómo has perdido eso, seguro que lo guardaste también en otro sitio.

BESIN y espero verte el jueves, ya me dices.

Driver dijo...

Joé.
Te olvidas de nombrar al ave madrileña más corajuda.
Tranquila Aurora.
Para eso están los amigos.
Y para más cosas.

GORRIONES EN MADRID.

Madrid es una ciudad repleta de gorriones.
Tienen una vida corta pero intensa.
Los hay que saben lo que se hacen, anidan en el Círculo de Bellas Artes.
Otros acostumbran a posarse en las casetas de venta de libros viejos en la Cuesta de Moyano.
Pero los que más me gustan son los que suelen acudir, muy temprano, a la terminal internacional del aeropuerto de Barajas. La T-4.
Aquello es territorio comanche para ellos, pues las autoridades disponen de halcones para dispersar a las aves.
Los gorriones, como saben que los halcones sólo trabajan de día, se acercan con las estrellas, para ver al gran pájaro argentino.
Ciento sesenta toneladas azules con forma de Boeing 747 de Aerolíneas Argentinas.
Cada día, a las cinco horas solares, toma tierra.
Sus turbulencias dibujan caracolas en el borde de sus alas. Magia aerodinámica. Mecánica de fluidos divinos.
Tras aeronavegar toda la noche sobre la gran mar océana, se posan en Madrid.
El pájaro azul.
De sus entrañas surge una avalancha de buscavidas, que otean en el horizonte una señal de esperanza.
Y lo primero que ven al llegar a mi pueblo es un gorrión.
Y entonces, sólo entonces, cuando comprenden que la pequeña ave está allí para darles la bienvenida, al sentir que el gorrión se la está jugando con un par, pues el halcón puede despertar en cualquier momento, cuando ven al pájaro insignificante gozar de su libertad...
Se tranquilizan.
...
Empiezan a sentirse ciudadanos de Madrid.
Gorriones libres.

Atentamente. Driver.

Driver reincidente dijo...

Hija de mi vida y de mi corazón.
Lo reconozco.
Soy reincidente.


LA GAVIOTA ASTRONAUTA.
De entre todas las gaviotas de mi bandada, yo soy la única que tiene estudios.
El Señor Dios decidió que así fuera. Me preguntó lo que quería ser de mayor.
“Astronauta”, le respondí.
“Ésta parece lista, le daremos estudios y una vez que pase la prueba, la nombraremos gaviota principal”.
Así que fui a la universidad; pero para no asustar a los humanos tuve que estudiar por la noche y a escondidas.
Cuando las señoras de la limpieza acaban su trabajo y los bedeles cierran las puertas, me colaba por las ventanas de los despachos, buscaba las cátedras principales y estudiaba los bellos manuales del conocimiento.
Durante un par de décadas tuve acceso a las principales bibliotecas del mundo, a los más lúcidos artículos, tesinas y fuentes del conocimiento; hasta entonces ninguna gaviota había analizado y sintetizado tanta información intelectiva.
Estudié Magisterio, Economía, Sociología, Derecho internacional y sobre todo Ingenieria Aeronaútica, mi verdadera pasión.
Una vez estuve preparada el Señor Dios me puso a prueba.
Me encomendó un trabajo muy importante para EL.
“Gaviota astronauta-me dijo con su potente voz-, vas a volar a 400 km. de altura, me observas bien la cuenca mediterránea, y me analizas, con los profundos conocimientos que has adquirido de los humanos, las diferencias lingüísticas, sociales, económicas y religiosas de los habitantes de los países que bordean ese mar”.
¡Glups!, 400 km. son muchos; no creo que lo consiga.
“Debes intentarlo al menos, me dijo EL”.

Así que la mañana del domingo siete del septiembre del 2.008, esta pobre gaviota se puso a aletear en vertical, en contra de las leyes de la gravitación universal.

Al principio tuve miedo, pero conforme fui ascendiendo me di cuenta que el conocimiento adquirido me servía para seguir subiendo.
Como una flecha.

Tras doce horas de aleteo vertical me situé a la altura que el JEFE me indicó y observé los países que rodean este bello mar interior.
Os lo juro, me esforcé mucho, y tras recordar todo lo que había estudiado, me puse con tamaña empresa.

Pronto me quedé desolada. Desde aquí arriba no se aprecia ninguna diferencia entre paises; es más, no hay fronteras.
Intenté averiguar el porqué de las luchas, recelos y diferencias entre los humanos que pueblan estas tierras.
Lo único que percibí es lo que tienen en común.

Un bello mar azul y verde.
Un resurgir diario de la vida animal y vegetal.
Una cultura ancestral, que viene de muy antiguo, y que los hace ser hermanos.
Un Dios que los ama.

Bajé a tierra e informé al Señor Dios de mis conclusiones.
Me respondio:”Seremos lo que nunca deberíamos haber dejado de ser”.
Almas libres.

Atentamente. Driver.

Máster en Nubes dijo...

La información se perdió, Lumroc, pero es el menor casi de mis problemas, como dice Suso, el disco duro -durísimo- de mo cabeza lo tiene ;-) toíto guardado, mal, y desordenado, pero está...

Sunsi, te acabo de escribir, en fin, como digo es el menor de los problemas y con lo que me cuentas más, te he llamado 9 veces? En fin, que tengo mucho lío y no puedo atender ni mi blog ni otros, qué le voy a hacer...

Suso, tomo tu idea y me tiro a la papelera hoy, directamente, me ha entrado un esparabán a eso de las 6 que decidí que me iba a tomar una birra de pura desesperación. Sí, cuando hay crisis lo mejor es dejar pasar unas horas...

Raquel, no creo poder hacer lo del jueves, sólo me falta ataque de aborígenes.

Driver, mil gracias, el primero creo recordar que fue uno de tus primeros cuentos aquí, el segundo es inédito en este blog, no sé en otros, mil gracias, bonico. Hablamos ¿vale?

Gracias a todos, estoy con un atracón laboral y de gestiones, pero sobreviviré que cantaba Mónica Naranjo, huy qué miedo con el pelo ese naranja y pinta de bruja, hala, a dormir que mañana será otro día y espero que mejor ;-)

Gracias por leer, comentar, no comeentar, en fin, lo que sea, gracias por estar como dije ayer, a todos.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Aurora, un fuerte abrazo.

No sé qué decir, más que un abrazo.