Bitácora de Aurora Pimentel Igea. Crónicas de la vida diaria, lecturas y cine, campo y lo que pasa. Relatos y cuentos de vez en cuando.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Sean O'Sullivan. Irishman & courtship.

Alquilé la primera casa en Beara a un alemán, Andreas Liess, por internet. Tras un día de viaje recorriendo Francia, pasé la noche en Roscoff y luego cogí el ferry para volver a conducir 6 horas -malas carreteras en el sur de Irlanda-. Llegé agotada a Castletownbere. En media hora Andreas me explicó el funcionamiento de la casa y me dejó sóla en ella.

El cottage estaba a 4 km del pueblo y a diez minutos andando de cualquier otra casa, rodeado de brezo y con un aire de misterio. A veces la soledad que se busca puede pesar un poco y mezclarse con algo que se llama miedo.

Fue uno de esos momentos en que una no se arrepiente, pero sí duda así como unos segundos, 2 o 3, no más, sobre la decisión tomada. Había viajado sin perra y tenía una semana sola por delante antes de que llegaran mis sobrinos.

Así estaba yo, cuando de repente oí que alguien llamaba a la puerta. Pegué un salto del susto, la verdad.

Era Sean.

Un tipo de unos ojos azules claros, calvo, sesentón, vestido como un auténtico pordiosero, llevaba una cuerda por cinturón, cara rojiza, manos de trabajar en el campo, sonrisa irónica: me soltó una parrafada como presentación de la que no entendí absolutamente nada. Cura de humildad para quien pensaba que podía trabajar, escribir, leer y vivir en inglés: qué ingenuidad la mía.

Debí de quedarme como un pasmarote en esa especie de zaguán que tienen en sus casas la gente del norte, así que Sean sin más preámbulos entró directamente como Pedro por su casa y se sentó en la cocina.

No suele fallarme el instinto en estas cosas. Aunque no le había visto en mi vida ni sabía quién era, me pareció todo de lo más normal. Viajar tiene estas cosas, aprendes a vivir con la sorpresa. Le ofrecí un té y hablé algo yo, más que nada porque así podía llevar la conversación y saber de qué iba la cosa. Estaba soltando una parrafada sobre cualquier tontería, como suelo hacer, cuando me interrumpe y me dice:

"Re'you married? Boyfriend?" Creo que fue lo primero que le entendí.

"No, no, no hay nadie". Sonreí un poquito.

Me soltó otra parrafada como si me riñera. De nuevo como si hablase tagalo, no inglés. Pero sí que comprendí la conclusión.

"Bueno, pues si no hay nadie, y no te parece mal, te vendré a cortejar 3 veces por semana a eso de las 3".

Por favor, si es John Ford hace una película con esto. ¡Y yo la estaba viviendo!

Acepté encantada la invitación de Sean que, por cierto, estaba casado. Me lo dijo también, las cosas importantes las suelo entender rápido.

Mandé un sms a mi hermano, me contesta mi tío Paco: cuidadín con los de 65. Mi familia siempre hace risas con estas cosas.

Era todo muy irlandés.

Sean me venía a dar conversación de vez en cuando a casa, era culto, divertido y, también, especial.

Me reñía por algo que había hecho o no había hecho, si me había juntado con las personas no adecuadas o lo que fuera. Me informaba de lo que era" The real Beara (and irish) experience" que incluía que la gente fuera a Misa el domingo aunque no fuera practicante o católica.

Conmigo no tenía problema, pero sí que tuvo alguno con ciertos inquilinos -él alquilaba también dos cottages al lado de su casa- que se negaban a ir a Misa el domingo. Otro día lo cuento.

Sean ejercía, aparte de mi cortejador oficial, de ángel protector. Y al segundo día, no después, me presentó a Ruth, su mujer. Encajamos fenomenal las dos, casi mejor que con él. Y esto él lo llevó un poquito mal.

Ruth, que tenía unos 37 años, era encantadora y fantástica. Sean también lo era, pero a su estilo. Como cortejador no estaba mal, pero como marido no sé muy bien, y además no me gusta valorar maridos ajenos, ni para bien ni para mal.

Católico él, protestante de Belfast ella, las cosas no marcharon bien. Me enteré recientemente, este año, tras 3 de no ir a Castletownbere, a Tir Na Hilan. Me dio mucha pena. Mucha.

Seguiré con Sean y Ruth otro día. Una mina, literaria y vital, como es esa parte de Irlanda. Beara siempre en el corazón.

7 comentarios:

Sunsi dijo...

Te vendré a cortejar... es increíble que alguien así, sin más, tome esta decisión. Cortejar que supongo -por lo que cuentas- sería hacerte compañía , darte consejos para que te situaras. Curioso país, irlanda. Corren muchas historias sobre los irlandeses, no sé si son tópicos o son verdad.

No te lo he contado... Mis antepasado paternos eran irlandeses. Styles. Un clan que emigró a la provincia de Tarragona, a una zona vitivinícola (La Secuita). El apellido se catalanizó con la E inicial de apoyo y la geminada. En Tarragona puedes encontrar dos variantes: Estil.les y Estil-les. Y todos encuentran sus orígenes en La Secuita.

Querría escaparme a Sête para visitar a mi tía abuela, que es la que investigó sobre el apellido.

Besicos, guapa

Máster en Nubes dijo...

Suerte lo de los antepasados, ya te notaba yo a tí algo...

Sunsi, los irlandeses, y algunos otros con sentido del humor y relajo por la vida, son así.

Si les entiendes, te encantan. En caso contrario -como le ocurrió a más de una yankee que yo conocí y a un par de british- no saben qué narices pasa y entienden lo que no es. Y se arman un lío enorme. O lo arman sin querer.

Quizás ser española ayuda algo.

No todo hombre que se acerca a una mujer sola (o acompañada) lo hace por motivos "escondidos".

Los irlandeses, algunos, tienen esa rarísima cualidad de recordarte que eres una mujer, sin pretender ligar contigo ni nada que se le parezca. Es muy agradable.

O sea, todo lo contrario que los italianos que no son de fiar ni a distancia. Tópico, sí, pero es lo que yo conozco.

Hay un cierto coqueteo, totalmente sano, inocente y compatible con saber quién es quién y cuál es la situación de cada uno. Se hace en abierto, no a escondidas. Y no pasa nada.

Esa es la Irlanda rural que yo conozco: ir a un pub, estar sola, hablar con uno, reirte, te presenta a su mujer, te dice que eres muy mona o lo que sea, y aquí paz y después gloria.

No sé si me explico. O todavía queda más oscuro y peor explicado.

¿Seré una liberal? ¿una ingenua?En fin...

ana dijo...

Eres Máster y su mundo.

Y está genial que lo compartas... los tranquilos te leemos con pasión.

jajajajaja

Sunsi dijo...

Te has explicado como un libro abierto. Y ahí entra el tema de la intención de nuestras acciones. Dos acciones puede ser idénticas a los ojos de los que las observan y , en cambio, ser diametralmente opuestas... porque esconden intenciones opuestas. El problema es que muchas veces nos colocamos un escudo porque no sabemos discernir. ¿Y si...? Y se cierra la puerta del "bueno" que nos pareció sospechoso. Y no descubrimos oscuras intenciones en actitudes "políticamente correctas".

Pedazo de rollo, Máster. Te echaba de menos. De veras.

Máster en Nubes dijo...

A ver, yo no sé otros, digo lo que veo o he hecho.

No puedo juzgar intenciones, pero sí interpretarlas a veces. Digo por lo que a mí respecta.

De todas maneras creo que reconozco el terreno que piso. No me he llevado sorpresas jamás en este ámbito, esa es la verdad.

No sé, honradamente pienso que un tío no te entra si no le has dado cancha antes. Lo notan y lo saben. Vamos, que no arriesga ni de coña si no ve que abres la puerta.

Hombre, a lo mejor si eres Charlize Teron pues sí, el tío piensa que si sale con barba San Antón y si no la Purísima Concepción. Pero creo que en general no es así.

Lo que ocurre, creo, es que hay gente que no está habituada a una relación de amistad de hombre y mujer. Por lo que sea, es igual, hay muchas razones y circustancias y es todo muy comprensible. Y hala, pues que tienen la mosca detrás de la oreja propia o ajena.

Y luego dices tú rollo, Sunsi. Vaya peñazo.

Sunsi dijo...

Máster... me fijo en algo que siempre se percibe en lo que escribes... Generalmente lo plasmas con un "No sé..." "Por lo que a mí respecta..." No hay dogmatismo. Dejas esos puntos suspensivos que hace que las cosas que cuentas no sean nunca categóricas. Aprecio ese respeto real del que partes cuando escribes tus posts.
Aprendo...
Gracias...
Besos

Máster en Nubes dijo...

Es que dudo bastante de casi todo.

Y como te dijo Driver, todos aprendemos de todos.

Buenas noches. Duerme, por favor.