Bitácora de Aurora Pimentel Igea. Crónicas de la vida diaria, lecturas y cine, campo y lo que pasa. Relatos y cuentos de vez en cuando.

jueves, 2 de julio de 2009

A escala y 2)


Es cierto que muchos procesos son más interesantes que el resultado final, que sólo el proceso ya sirve y tiene a menudo un sentido por sí mismo. Pero a veces la sensación de iniciar algo y quedarse a la mitad es de fracaso. El fracaso en sí, no llegar a dar un tono o un registro, puede importar poco, forma parte de la vida. Lo malo es el dolor que a veces se siente o el que se provoca.

Me pudo Tana. Al final no he podido yo.

No era la dueña adecuada. Lo he intentado pero no era una perra para mí. No esa raza y no una cachorra. Ya me tiraba. Y a una boxer hay que tenerla muy controlada, es un tema de seguridad pública para empezar, no una cuestión de las travesuras lógicas de los cachorros. Tampoco de los pises en el lugar equivocado, eso lo teníamos ya casi logrado.

Soy blanda, no tengo autoridad o lo que haya que tener. O no era quizás el momento, mi momento, no el de la pobre cachorra que es como tiene que ser. Su escala es la que es, está fija por la naturaleza.

A veces simplemente no es el momento para tener otro perro, aceptar un trabajo, acoger un nuevo afecto. Porque ese algo o alguien se desplaza a un ritmo, tiene un volumen, una profundidad, una levedad o quizás una intensidad o pide una escala o un espacio en los que tú no puedes moverte. O no a largo plazo, no en ese momento o no por más tiempo. Y sé que no pasa nada aunque duela a veces mucho.

A veces no es tirar la toalla, es reconocer, reconocerse. Medirse de nuevo o por primera vez si no lo hiciste a su tiempo. Comparar tu escala con la que aquello o aquel tienen y te piden a veces sin pedirlo. Y notar la diferencia, la imposibilidad de ajuste. Es muy duro percibirlo y cuesta mucho más hasta que tomas una decisión.

Ha sido providencial conocer a Alejandro, el Jefe, líder de su peculiar manada. Tiene otras tres perras y las tiene estupendamente educadas, sólo con mirarlas él ellas ya saben qué hacer, es impresionante. Confío en él, vive cerca, en otra urbanización de por aquí. Él sí puede-

Nos vio hace varios meses camino de la ermita siendo Tana muy cachorrita y le llamó la atención. Se pasó de casualidad por casa hará unas tres semanas, le conté mis problemas y acogió a mi boxerita de campamento de día. Luego me la devolvía por la noche y se notaba el cambio hasta que estaba unas horas conmigo y volvía a las andadas.

"Cuando os vi por primera vez supe que esa perra algún día iba a ser mía". Acertó.

Sé que he hecho lo que tenía que hacer, dársela. Va ser muy feliz con él, más que conmigo. Y me ha asegurado que la perra no sufrirá, está encantada con el resto de la manada.

Tengo a Olimpia desde hace cuatro años y estamos muy hechas la una a la otra, jamás un problema. Pero echo de menos a Tana, mucho. La he criado de los 2 a los 7 meses, los hace este sábado. Me hubiera gustado que creciera conmigo, que se quedase hasta el final. La he cogido mucho cariño.

Lloré el miércoles cuando hicimos el traspaso en el veterinario, seguí hoy por intervalos, en fin, se pasará.

Se aprende a veces con dolor a reconocer tu escala y a readaptarla o adaptarte a ella de nuevo.

Y a explorar otras con calma.

O a re-ajustarse a menudo a las que ya existen en tu vida cuando buenamente puedes. A veces simplemente no se puede, se nota, se asume y se sigue adelante. La vida es así. Vida perra en definitiva.

La foto es de Tana el pasado fin de semana, de excursión, y la ha tomado su nuevo dueño, Alejandro.

PS: ¿Alguien sabe por qué los perros son tan puñeteramente machistas?

11 comentarios:

sarracena infiel dijo...

Hedbanna, a otra cosa.........

Al fin y al cabo, siempre puedes ir de visita.

Animo, corazonnnnnnnnnnnnnnn, que más cornás da el hambre.

Venga, sin que sirva de precedente, un beso y un enlace:

http://www.youtube.com/watch?v=Funp7JTWp2A

Hasta mañana, con Dios, hedbanna

Montse Viver dijo...

No sé si los perros son machistas, lo que si sé es que los animales han de sentir que su dueño manda, que tiene autoridad sobre ellos. Esto lo aprendí una vez montando a caballo, el instructor me lo hizo ver y cuando el animal sabe que está controlado no se desmanda así como así.
En el fondo es un trabajo de adiestramiento sujeto a la voluntad firme i amable a la vez, del que lleva el mando en todo momento.
Me admira tu capacidad de análisis de situaciones personales límite, con una precisión milimétrica de los sentimientos contradictorios que a veces provoca el querer algo y a la vez no poder soportarlo a lo largo del tiempo, o no querer provocar dolor ajeno ni propio, por una falta de entendimiento en común. Si todo el mundo fuese capaz de hacer reflexiones como las tuyas, habria más paz y concordia en el mundo.

Máster en Nubes dijo...

Snif, snif, Pepa, snif. Estoy hecha polvo. Y me han mandado las fotos de hoy, la tía está tan bien, soy yo la que está hecha puré ;-)

Montse, qué razón tienes. La autoridad me es ajena, y de voluntad tampoco voy bien servida. Mis reflexiones son posteriores, me abro la cabeza o me rompo el corazón y sólo a posteriori puedo hacer un análisis que te mueres ;-), ya me gustaría verlo antes, y no después. Y no tener que hacer el análisis.

Buenas noches, Dios mío, qué calor y a la vez qué ausencia perruna y cachorril en la casa... ;-), es un silencio atronador.

Olga B. dijo...

Bueno, hija, y unas escalas te llevan a otras. Pierdes una perra (que no la pierdes) y ganas un amigo. Él hace feliz a Tana y a ti, porque te libra de preocupaciones, tú le haces feliz a él porque le regalas la perrita, Tana crece en un ambiente bueno para su educación y su pedigree, tú haces una buena entrada... yo sólo le veo ventajas a esta situación;-)))
En serio, ánimo, no te sientas culpable. Querer es dejar marchar, no retener. Ni siquiera a un perro. Hacer lo mejor para el otro.
Mira, Duquesa, y tendrás tiempo para hacer caligrafía, que te hace mucha falta y calma igual que el punto de cruz.

Sunsi dijo...

Desde toda la empatía que he sido capaz de recaptar... tranquila, Aurora. Tana está bien, la tienes cerca, el dueño actual es bueno, tú podrás estar más relajada... El duelo te va a durar poco, ya verás.

Los perros no es que sean machistas, creo, que sé poco de perros... ¿es quizá que las dueñas son más "maternales"?. Hala, que ya he dicho una tontería.

Un besiño.

Máster en Nubes dijo...

Sí, Olga, pongámonos con la caligrafía y empecemos desde el principio haciendo con esfuerzo y la lengua sacada de lado como los niños chicos... emes, enes, efes, aes, eses... en bonita letra inglesa y con pluma y tinta ¿verde, azul, sepia, gris?

O con bolígrafo de los buenos ;-)

Siempre empezando en todo, nunca de vuelta.

Sunsi, hermosa playera,no has dicho ninguna tontería, ignoro sí soy maternal, me encantaría serlo, o es que simplemente los perros son animales muy listos y saben con quién pueden y con quién no. Y conmigo pueden, me hacía tantísima gracia Tana que se me subía a la chepa la hija de su madre...

lolo dijo...

Nueva etapa, otra medida, una historia que os sirvió a las dos...

Sí has podido; has elegido, y lo has hecho bien.

Animo para volver a empezar.

lolo dijo...

Ah! y smuack.

Jesús Dorda dijo...

Muchos ánimos Aurora,
Ten la seguridad que el ambiente de dominancia tranquila donde ahora vive Tana es mucho mejor para su propia felicidad. Como bien dices, la que sufres eres tú, pero no tienes por qué, realmente has tenido mucha suerte encontrándole ese lugar.

Máster en Nubes dijo...

Gracias, Lolo.

Gracias, Jesús, a ver si nos concemos un día y veo vuestros estanques. Y sí, Tana está de cine, encantada, como dices tú en ese ambiente de "dominancia tranquila". Muy tranquila aunque ahí no se mueve ni San Pedro si el Jefe no quiere.

Hala, buen fin de a todos.

Rocío dijo...

Pues me ha dado penita... Consuélate sabiendo que está bien... la foto desde luego lo acredita, se la ve fenomenal. Desde luego es una perrita preciosa.

Buen finde, verás como pronto se te va la pena...