Bitácora de Aurora Pimentel Igea. Crónicas de la vida diaria, lecturas y cine, campo y lo que pasa. Relatos y cuentos de vez en cuando.

domingo, 22 de agosto de 2010

"Mis tardes con Margueritte" (Amor y lectura siempre)


Fuimos a ver “Mis tardes con Margueritte” (“La tête en friche”), una película francesa dirigida por Jean Becker y protagonizada por Gerard Dépardieu y Gisèle Casadesus. Nos gustó mucho, una hora y veinte cortísima de una buena historia basada en la novela de Marie Sabine Roger (que debe de ser estupenda), con diálogos bien hechos, actores en su sitio y localización perfecta.

Venía pensando estos días en la relación que tiene sentirse querida de pequeña por tu madre y por tu padre como el humus que hace posible no sólo a la persona en cuanto a afectos, sino, también, el aprendizaje y el desarrollo de la inteligencia. Lo primero es importante, lo segundo también: somos querer y que nos quieran unido a algo de cerebro. La vida humana buena es posible con muchísimo cariño y su ración de alimento para el pensamiento. Me parece que todo va unido, que no hay compartimentos.

Esta película ahonda en esto y alrededores. Un hombretón, Germaine, que sale adelante con mil trabajos como puede, pero que es moderadamente feliz viviendo en su pueblo, ha tenido problemas de aprendizaje desde siempre y, como consecuencia, no lee. Es analfabeto funcional, quizá tenga además algún retraso leve. Tiene una novia que a él le quiere mucho, las mujeres no siempre buscan una cartera llena ni al más listo del barrio oficialmente, sino a alguien que sepa querer y se deje hacerlo. La madre de Germaine es, y fue, un poco bestia, porque el sentido de la maternidad no viene en los genes femeninos ni tampoco en tener un hijo o no tenerlo. Un día en un parque donde él tiene contadas hasta las palomas que vienen (y puestas un nombre, por cierto) encuentra a una amable viejecita, Margueritte y se hacen amigos. Ella comenzará a leerle en voz alta. Empieza con “La Peste” de Camus y algo cambia poco a poco. Le seguirán otros, “La promesa del alba” de Gary, “Un viejo que leía novelas de amor” de Sepúlveda … y hasta le regalará un diccionario.

Que te lean en voz alta es algo precioso siempre, no solo de niño. El misterio de la lectura en cualquier caso se produce cada vez que una persona, supuestamente más lista o menos, buena o mala, de cuarenta o noventa años, puede entrar en ese mundo que el escritor plantea. Nunca es tarde para leer y nunca nadie debe de quedar o sentirse excluido, fuera.

La lectura es un derecho humano, venga o no en la Declaración de 1948, además de un placer inmenso, no algo de unos pocos o supuestos selectos. Alentar a leer supone así no solo dotar de las elementales herramientas, sino crear un entorno amable al respecto y creer de verdad que la literatura buena, la de siempre, la que vendrá también, por supuesto, está hecha para el alma humana, para cada una, sea la de un chapuzas, como la de una mujer anciana que fue delegada de la OMS en el Zaire y que se está quedando ciega.

El caso es que hay también sentido del humor, un bar y amigos, una dueña del garito cincuentona y que llora un amor que se va pero que luego vuelve, el tema de fondo de la ancianidad y un desenlace que no cuento por no destripar la película.

Vale la pena ir a verla por amor a las palabras, por amor a las personas. Son amores que se cruzan a menudo, casi siempre.

5 comentarios:

annemarie dijo...

Depardieu en ese papel debe de ser lo mejor! Está hecho para su permanente semi-desencuadramiento, quééééé ganas de ver la película! Todo lo demás que dices, no sé ni comentar, grande inspiración matinal! Creo que te has inventado :)) una insuperable definición de Hombre, "querer y que nos quieran unido a algo de cerebro" :))) Me encanta! Uauuuu!!!! :)) Besos!!

masteatro dijo...

Tiene muy buena pinta y es verdad, ¡qué gran placer la lectura y a través de ella poder descubrir otros mundos!

Maripaz Brugos dijo...

Que buena pinta tiene Aurora la pelicula...me parece que me va a gustar. Intentaré verla cuando este en dvd, aquí no hay cines.
Un beso

impresiones de una tortuga dijo...

Tomo nota del título, pero para buscar la novela, me gusta más un libro que una película. Disfruto por más tiempo, lo mastico, lo saboreo y lo trago. Te regalo un poema que escribí hace muchos años y que viene a cuento con tu entrada de hoy.


A MÍ AMIGO....EL LIBRO

Lo dejé abierto en una silla
no lo olvidé,
en él aprendí, yo, ¡tantas cosas!
que había poetas, albañiles, escritores,
señores de campo y campos de señores.
Entendí, perfectamente, qué es el barro, el agua, el río,
el puente y el manzano
poqué tenemos huesos y dos manos,
el secreto de lo bueno y de lo malo,
el sentimiento oculto de un pecado.
Aprendí a leer y a conocer,
a saber y darme cuenta,
que a quien no le dieron nunca de leer,
no vió, no aprendió, no conoció,
no le dieron la llave de su puerta.


Si me pierdo ¡búscame entre los libros!


Gracias por tu visita, Aurora, es un honor. Saludos.

Aurora Pimentel dijo...

Annemarie, te gustará, la novela creo que es todavía mejor. Un abrazo fuerte.

Masteatro, la lectura es además un refugio en algunos casos.

Maripaz ¡qué alegría "verte" virtualmente hablando! No creo que tarde mucho el dvd, ya sabes que algunas pelis están 2 o 3 semanas nada más... y dejan paso a otras más "grandes"... o "de taquilla".

Impresiones de una tortuga, gracias por el poema, el gusto es mío, un abrazo.