Bitácora de Aurora Pimentel Igea. Crónicas de la vida diaria, lecturas y cine, campo y lo que pasa. Relatos y cuentos de vez en cuando.

sábado, 19 de septiembre de 2009

La voz del corazón



No compro periódicos ni apenas veo la televisión, a la media hora de encendida ésta empieza a verse mal. En cambio oigo la radio de vez en cuando y leo las noticias en internet, por eso me he enterado del informe del Consejo de Estado sobre la ley del aborto.

El aborto me produce una profunda tristeza. No creo mucho en el progreso humano, aunque sí creo que en algunos ámbitos concretos sí hemos mejorado, no todos a una, no todos todo el tiempo, pero sí pasos pequeños, evidentemente con algunos retrocesos.

La legalización del aborto primero a través de su despenalización vía los tres supuestos, su práctica extendida –ya sé que no hay datos fiables de los abortos que “antes” de la ley se pudieran practicar, pero estoy segura que eran muchos, muchísimos, menos- y el modo en que viene a formar parte de algo que pasa a nuestro lado, a veces muy cerca, y que llegamos a admitir como una cosa que no tiene remedio, con lo que tenemos que vivir, resignándonos o, en su caso, aceptándolo como un derecho de la mujer es, en mi opinión, uno de los grandes retrocesos de la humanidad.

No me voy a meter en cuestiones jurídicas porque ya hay expertos. Honradamente creo también que el discurso racional, es decir, el que apela a la razón sobre si "eso" es una vida humana o no lo es, está más que demostrado. Salvo algún comentario poco afortunado de la ministra de igualdad que simplemente pienso que es una chica que no da ni el dos, la pobre: no hay que pedirle ni esperar nada de ella, lo que hay es lo que hay, no cabe darle más vueltas. No creo que ni los propios del PSOE la respeten ni la tengan mucho en cuenta, la verdad. Eso sí, es el famoso caso de la tonta útil.

Oí de refilón en la radio, medio dormida estaba, la expresión “la voz del corazón”, y yo creo que hay una parte que es eso.

Es la voz del corazón la que quieren acallar, no sólo la de la razón.

Así de frente vistas las mujeres cuando se nos mira tenemos el corazón a la derecha según se viene y se nos entra, a la izquierda ya si somos nosotras las que hablamos, siempre debajo del pecho, de la teta izquierda nuestra o de la derecha si tenemos a alguien delante, es igual. Debajo del pecho siempre está si lo tenemos.

Late ahí el corazón y nos bombea como a todos los seres humanos, hombres o mujeres, también como a muchos otros seres vivos que tienen corazón. Es de las primeras cosas que notas cuando abrazas a alguien, sea un hombre, un niño, una anciana o hasta un perro, le late el corazón, a veces muy rápido, a veces más lento.

El caso es que el corazón, más allá de la víscera vital de la biología, es también metafóricamente hablando y precisamente el centro de muchas cosas, la prueba también de nuestra diferencia de otros seres vivos que no se rigen por el corazón sino simplemente por el instinto; el examen del peso específico que a veces tenemos como humanos; también algo así como la evaluación de la calidad de lo queremos o deseamos, también de lo que poséemos. Tengo la peregrina idea de que la inteligencia, que puede ser muy agradable también para la convivencia, no sirve absolutamente de nada si no se acompaña del corazón que es la piedra angular de todo, también creo que la de toque. Con luz pero sin calor no hay gitano que viva, o si no, viviríamos en bibliotecas, museos, reales academias y no en pisos o casas pero en familia.
La compasión y la piedad, sustantivos antiguos y hoy totalmente en desuso en su hondura original, no en la epidérmica quizás, se apoyaban precisamente en el corazón de los humanos, pero especialmente en el de muchas mujeres. No creo en esencialismos y me horroriza hablar de “la mujer”, pero sí que tenemos un cierto cableado distinto y que gracias a él, a esa ligera y machacona diferencia, pero también y sobre todo a las cualidades que hombres y mujeres, ambos, juntos o por separado, podemos tener, cultivar y sobre todo ejercitar, la vida se hace posible. Digo la vida de verdad, no la supervivencia que es a lo que vamos a pasos agigantados, o a lo que volvemos. Quién sabe si nunca hemos dejado de sobrevivir.

Cuando no hay corazón, cuando no se escucha su voz, no sólo la de la razón, no hay vida posible, sólo hay supervivencia. Y ahí sólo cabe una lucha por ella donde quienes pierden son los débiles, los menos "aptos", los que no se pueden valer por si mismos o lo hacen peor, que no son siempre niños, ancianos o discapacitados, son también otros muchos a los que el sistema expulsa o les exige una pretendida autosuficiencia o independencia que no pueden tener. Eso es lo que se pretende al final de muchas mujeres embarazadas que se encuentran sin apoyo alguno real, sólo con la sugerencia de que el aborto es la única solución, la necesaria o imprescindible.

Confundimos así hoy independencia -que puede ser una cosa muy buena, especialmente la de cabeza, la interna, que es la que no hay de ninguna manera en este debate y en otros- con el puro y duro egoísmo, el egoísmo más salvaje vestido encima de una solidaridad vacía y hueca: es muy fácil sentirse solidario con la tribu amazónica y ser un completo egoísta en la vida familiar, personal, social, ahí dónde, coño, nos cuesta, donde pagamos un precio personal, real.

Nada es gratis, todo tiene si no un precio en monedas sí un coste, un esfuerzo, un peaje (toll que dicen los anglos) y la idea blanca y lela de la vida donde todo se nos debe y todo lo podemos tener por cojones y todo al mismo tiempo siendo encima seres angelicales y buenos no apela al corazón, apela a la simple gilipollez: ese es el mundo de Zapatero y adláteres -nada que ver con el socialismo, por cierto-, no es un tema político, es de saber lo que vale un peine y haber vivido fuera del amparo de lo políticamente correcto, en la calle, que es donde estos y otros no viven, viven simplemente del cuento y de las teorías. Y sí, claro que el aborto tiene que ver también con eso, con acallar la voz del corazón que no habla con voz melíflua como a veces se piensa -eso es otra cosa-, sino con una voz firme, fuerte pero delicada a la vez, creo yo. Esa es la que quieren acallar: podrán hacerlo antes de un aborto, pero es más difícil después. El corazón de una mujer siempre está ahí, bombeando.

La voz del corazón es la que te dice siempre dónde estás y quién eres, no es sólo la de la razón, que bien está, no digo que no, pero es la del corazón la que te sugiere ahí constante y fuerte que hay suelos sagrados que no puedes arramplar como un elefante en cacharrería. Que hay un peculiar “silencio, se rueda” que hay que respetar de modo suave pero decidido.

Creo yo que lo que pasa hoy en día es que confundimos el culo con las témporas, y pensamos que algo parecido al sentimiento, que es importante y existe desde el me mola, me apetece, me gusta, me da pena, hasta otros muy pero que muy serios, como el no puedo con esto, no me encuentro con fuerzas, me supera, quiero evitar más sufrimiento a otros, incluso al futuro bebé etc.,

Todo esto sustituye esa convicción primera, verdadera y cierta, que te corre por dentro, como la sangre por las venas, diciéndote “párate, bonita, tú quieta”, un "deja vivir" de un modo o de otro. Siempre al final es un dejar vivir aún con distintos calados.
Nos quieren hacer olvidar lo que es el corazón capaz de apiadarse de quien es más débil o hasta posiblemente y luego será más fuerte que nosotras, de compadecer también de veras la vida que se hace, se forma o la que se va, en cualquier etapa o de cualquier manera.

La vida, es siempre la vida al principio, durante y al final: una vida, muchas vidas a veces enlazadas, que se hacen y que no se deshacen si una respeta, espera, simplemente espera. La espera, muchas esperas, yo creo que es algo muy del corazón, no de la cabeza. Esperar siempre es una cuestión del corazón. Por eso hoy es evidente que lo que nos falta es corazón: no estamos acostumbrados a esperar, no queremos esperar.

La voz del corazón es también la que habla con determinación cuando se instala la duda, cosa que sucede a menudo a poco que uno viva de verdad, esto es, que no crea en protecciones ajenas, ideológicas, de grupo, de partido, ni siquiera de religión, mucho menos de cualquier secta.

Es la voz del corazón la que hay que seguir siempre, creo yo. Si eres libre, coño, si eres libre de verdad. Y ese es el problema: nos hacen pensar que no somos libres, oír una voz que no es la del corazón, estar más solas que la una o sentirnos así, sin otra salida. Ese es el juego al que nos someten y ese es el drama también: por eso estar a favor de la vida es estarlo a favor de las mujeres, justo al contrario de lo que algunos pretenden dibujar.

Porque lo que ocurre hoy es que no somos libres, o lo somos mucho menos, y por nefas o por befas parece ser que en esto de aborto, como en otras muchas cosas, hay que estar a veces con “los tuyos” o "los nuestros",  no vaya a ser que te tachen de retrógrado y piensen que tú estás contra las mujeres, con la que está cayendo, o que te alineas con los que insinúan que la sexualidad está unida de alguna extraña manera y hasta desmesurada a la procreación. Huy, qué horror, los carcas esos, con lo bien que se pasa sin rendir a nadie cuentas. Porque vivir mancha, y siempre mancha a todos, no hace falta tampoco estar libre de pecado alguno no para tirar la primera piedra, eso jamás y nunca, pero sí para decir que eso no está bien y que no puede ni debe hacerse.

Yo creo que sólo por la sospecha de ser tachados de fachas muchas personas no dicen de verdad lo que piensan sobre el aborto. Pero sobre todo, creo que es una cuestión de oir la voz del corazón que nos habla a poco que queramos escucharla, a todos, pero a las mujeres las primeras.

No eres tú, es otra vida, es una complicación más a menudo, inesperada, no deseada o planeada (que no significa luego no querida), a veces una vida “defectuosa” que es lo que viene y asusta, claro, y es un compromiso desde luego que vital, una gaita, una carga, una responsabilidad, todo lo que Vd, quiera, pero no te lo puedes quitar de en medio aunque la ley te lo permita.

Y desde luego que además lo que hay es una inmensa soledad: una soledad dura, pétrea, inabarcable, antes y después del aborto, una mujer sola que tiene que tomar una decisión, que se siente presionada, de un modo u otro, no apoyada a menudo, o no apoyada lo suficiente.

Hay una soledad antes y hay una terrible soledad después, ese es el drama del aborto: no sólo la indefensión del feto y su soledad sino también la indefensión y la soledad de muchas mujeres.

Si escuchamos la voz del corazón, ahí a la derecha según se entra, o a la izquierda si eres tú la que miras, sabemos bien que no. Siempre con reverencia ante la vida, sea como sea, sea la que sea, dentro de ti y también fuera, en otros vientres, pero también cuando están ya fuera, ahí haciéndose, otro "silencio, se rueda". No sé cómo explicar lo que es respetar la santa infancia hoy que tanto se habla de niños y de verdad tan poquísimo se les respeta.

Creo que muchas mujeres que han abortado lo saben y lo saben bien, en carne propia, en su corazón ellas ya lo saben y ahí les queda, lo sé. Nunca jamás se trata de meterlas en la cárcel, bastante tienen con lo que tienen, solamente de impedir que esto se instale como se está instalando, como se ha instalado ya, como quien no quiere la cosa, con patente de corso, como si fuera inevitable, o peor, como un derecho. Acallando esa voz primera y vital, la nuestra, la del corazón de las mujeres.

Da igual la ley ya, o no da igual, por supuesto que no, pero sin recuperar la voz del corazón, esa que está ahí siempre, bajo el pecho, la que permite tantas cosas cuando se la escucha de veras, no hacemos nada.

No es a lo jurídico ni a la razón tan solo a lo que hay que apelar, ni siquiera al sentimiento tal y como hoy se entiende, es a la voz del corazón, mucho más dentro, mucho más cierta y más verdadera.

25 comentarios:

lolo dijo...

Por el camino del corazón, entonces.
Buscando el centro. Por ahí.

Modestino dijo...

En mi opinión es muy importante algo que dices al final: el aborto no es un derecho. Y lo que está claro es que por dura que sea la situación de la mujer que quiere abortar, más débil es quien lleva dentro.

La voz del corazón ... cuantas veces no la oimos porque no queremos escucharla.

Suso dijo...

te ha fallado el Goear,Master. A mi me ha sucedido lo mismo-te cuelan publicidad. Yo lo he vuelto a linkear y lo arreglé.

Totalmente de acuerdo.Aunque, me temo, batalla perdida durante unos cuantos años.

Lo del Consejo de Estado afirmando que España es destino mundial del turismo abortista,da mucho miedo,mucho asco, y mucha vergüenza.

De mal en peor.

Sinatar dijo...

Definitivamente de acuerdo.

En el aborto como en tantas otras cosas el problema no es la ley, si no la actuación de las personas.

Me recuerda al célebre eslogan "pacifista" de: "Imagínate que hay una guerra y no vamos nadie". Las personas que estamos concienciadas en este tema tenemos que contagiar esto: "Imagínate que hay aborto libre y no (se) aborta (a) nadie".
Será cuando logremos convencer de que esto importa de verdad, que no es un capricho ideológico, Y será cuándo se le pueda restituir la seguridad jurídica a la persona por nacer.

Hasta entonces seremos una "hueca campana" si nos falta el "corazón".

Sinestesia Gastronómica dijo...

Sí, hay que escuchar la voz del corazón, el sentimento que encierra que siempre es certero, aunque, a veces, pase desapercibido o queremos que así sea.

Esperemos que cada vez más se imponga la voz del corazón.

Gracias Aurora por tus profundas palabras desde el corazón.

Besos

Máster en Nubes dijo...

Por dentro, Lolo, siempre por dentro, lo importante va por dentro. Un abrazo, guapa.

Modestino, no me atrevo con lo jurídico, doctores habrá, sólo puedo hablar desde el corazón y con él.

Gracias, Suso, estuve fuera, parece ya que se ha arreglado, veremos. Es una batalla perdida porque donde se ha perdido es no por fuera, sino por dentro, y ahí es donde se pierde y gana todo, creo yo.

Sinatar, eso pasa, a mí la ley, que me importa, al final y con todo (aunque sé que no es baladí) es me da igual casi, es que esto no es sólo un tema legal -aunque por supuesto que lo sea- es que han entumecido, nos hemos entumecido, el corazón todos, no sé, me parece.

Sunsi dijo...

Lo primero que me viene a la mente es la diferencia entre legal o legítimo. Que no es lo mismo. Las leyes civiles muchas veces no son legítimas. Ahí habría que hacer un parón. Una reflexión que nos lleva directamente a la conciencia de cada uno. Y al derecho de que la mujer... que intuye... que le duele algo y no sabe por qué... sea informada de quén es lo que va a hacer exactamente.

Tengo en la mano en este momento la réplica exacta de un bebé que podrá ser expulsado del seno materno en cualquier momento... Aurora... se chupa el dedito, la cabeza es más abultada en la zona del cráneo... las piernas las cruza, como si estuviera en una sesión de yoga. Lo tiene todo... Creo que el dedo, como el chupete, lo ayuda a dormir porque los ojos están cerrados. A pesar de ser sólo un muñeco muy pequeño ( mide lo mimo que mi dedo gordo... el que él se está chupando) Lo miras e instintivamente lo coges entre las manos como si quisieras arropar a todos los bbés del mundo. Se te cuela en el corazón y , en mi caso, desde ahí -desde el corazón- puedo viualizar los recuerdos de ecografías en las que ves cómo se mueve, cómo late... De cuando en cuando, como tiene espacio todavía , cambia de posición, da una voltereta...

No sé hata qué punto hoy España está de luto por los que no van a nacer. Una tristeza que no puedo explicar... Como tú dices, nace del corazón.

Besos, Aurora.

Alfonso Carlos dijo...

El tema del aborto es una cuestion compleja, una encrcucijada. Supongo que la gente que se posiciona en contra del aborto tendra la misma opinion sobre la eutanasia. ¿ no ?

un abrazo

Máster en Nubes dijo...

hola y bienvenido, y recibe para empezar el abrazo de vuelta... ;-)

Ahora bien... mira, a tu pregunta... pues es que no sé cómo explicar eso, seguro que lo voy a hacer fatal.

Yo, la verdad, es que no soy representante de "la gente" (¿?) ;-) -de ninguna gente-, ni de posiciones ni nada, ¿sabes?

O sea, que en todo caso yo te puedo decir sólo lo que yo pienso, no sé si me explico bien. Lo que yo, Aurora Pimentel Igea, pienso. Yo, no "la gente", no "una posición", yo.

Vamos, que con decir lo que yo pienso y poder pensarlo a veces ;-) y decirlo o escribirlo bien o incluso bastante mal tengo bastante. Aparte de que creo poco en "posicionamientos" y mucho menos en "la gente".

Si te parece y como el tema de la eutanasia es largo y complejo como ocurre con el aborto preparo un par de entradas sobre el tema. Me da la la sensación y tengo la peregrina idea de que no es de recibo resolverlo en un simple comentario a una pregunta expuesta así tan sucintamente como la tuya (aunque tampoco pretendo yo "resolver" nada ni en la eutanasia ni en el aborto, la verdad, a mi me gusta pensar y escribir, sólo eso, y vivir, también, va muy unido todo)

¿Sabes, Alfonso Carlos? Te agradezco mucho que vengas y comentes, pero también quiero dejar claro que lo que yo pienso es lo que yo pienso y a mi los "posicionamientos" de "la gente", sean los que sean, me la refanfinflan: espero que se note.

Y creo, con mis respetos, que ese, me permitirás decírtelo, es uno de los problemas que tenemos: cuando pensamos que lo que sea es un "tema" de "posicionamientos" y de "la gente", de "los tuyos" o "los nuestros", de la respuesta "oficial" de lo que sea.

Yo creo que al final todo es algo más que "un tema" y se trata quizás de decir realmente lo que se piensa quizás, no sé, y estar como menos atentos a la postura oficial de unos y otros o de los que sean. Yo es que no creo en los unos y en los otros, creo en la libertad del pensamiento que ya sé que cuesta.

Poe eso ni se me ocurre hablar de posicionamientos ni posiciones ni de gente. Hay mucha gente, somos todos gente, creo.

Un abrazo fuerte, y doble de vuelta y perdón por la contestación que como ves no te contesto a lo que me preguntas porque las cosas complejas no se pueden resolver ni se pretende en un comentario.

Ni tampoco en la huida ni en el rescate ni tampcoo en la acogida oficial a posiciones supuestas de gente ni nada.

Lo siento, no soy nada fácil ni lo pretendo, me encanta ser incluso una borde como puedes ver.

Hala, a ver si pienso y escribo sobre lo que pienso y puedo darte una respuesta.

Para tu pregunta sobre la gente y posiciones creo que es mejor ir a otra parte.

Insisto ya en el triple abrazo por el chaparrón: soy borde, lo sé.

Sunsi dijo...

Aurora... Perdón. Es mucho más simple que todo eso. Pero muchísimo más. Lo posicionamientos siempre son personales... los de verdad, claro.

Lo que sucede es que hay gente que coincide con esa posición . No hay más.

Ante un tema como el aborto sólo se trata de decir: ¿Es matar? ¿Sí o no? Ya está. Y argumentar por qué, por supuesto.

¿Borde tú? No necesitas ser borde para reponder en 1ª persona del singular. Cosa distinta es el juicio. Ni tú ni yo ni nadie puede juzgar a la mujer que aborta. Pero explicar lo que es un aborto... Creo que no tiene demasiada dificultad.

Besos, Aurora. El políticamente incorrecto no es el que explica sus razones sino el que no respeta y juzga la intención de los demás.

sarracena infiel dijo...

Ufffssssssssssss.

Bien.

Pues ..... nada más que añadir, hedbanna.

Anónimo dijo...

Aurora, cada vez que leo tu blog, unas lágrimas brotan de mis ojos. No sé si por alegría o la melancolía que destila. ¿Has leído a Sebald o a Magris? Estoy segura que disfrutarás mucho leyéndolos. En cuanto a tu humor, es un poco irlandés (supongo que habrás estado en Irlanda, ¿no?), pero me gusta mucho. Veo también que tienes las ideas claras, pero sabes exponerlas de una forma ordenada y mesurada, lo que me indica, que debes ser una católica especialmente comprometida, que seguramente trate con alguien que la dirija en su vida interior. En fin Aurora, no te conozco, pero creo que eres una persona maravillosa. Vales mucho, no te desanimes y sigue adelante con tus proyectos, haces mucho bien.

Máster en Nubes dijo...

Sunsi, lo hemos hablado, pero creo con perdón que el tema del aborto precisamente está como está por un secuestro "ideológico" ni siquiera deseado ;-), adscrito, cómodamente adscrito a "unos" y no a "otros", para así evitar pensar.

Claro está que esta adscripción automáticamente releva a muchas personas de pensar: como "eso" -estar a favor de la vida- lo piensan "esos carcas", la "iglesia" o "los creyentes" ... tío, entonces no mola, seguro que están equivocados.

Es como si yo pensara automáticamente que porque un tío no sea creyente o vote a un partido que no me gusta o sea, por poner un caso extremo, del Barca :-)... su opinión sobre un tema, su pensamiento, queda fuera, no es jamás ni verdadero, ni cierto, ni honrado.

Pues no, una verdad es una verdad, la diga Agamenon o su porquero, y el porquero puede ser el tío más miserable del mundo, un aficionado al equipo "contrario", hasta un tipo repelente o uno lístisimo pero malo...o también bueno, pero también puede ser, oh, cielos, una verdad cuando lo dice la iglesia, incluso aunque tú no creas y te la refanfinfle en otro temas, por dios. Que hace falta ser sectario para automáticamente dejar fuera una razón, una opinión y veintemil argumentos sólo porque "como son ellos los que piensan así, seguro que están equivocados".

No soporto el sectarismo, de ningún lado, nunca jamás, ni los "amigüitos", a mi señor con razón y sin ella. Pues no señor, no hay señor, hay la verdad la diga quien la diga.

Pues eso, precisamente eso, es lo que ha ocurrido, lo que está ocurriendo con el aborto. El otro día vi el blog de una tía que me encantó: no me preguntes por mi religión, me refanfinfla en qué dios o Dios creas o así, pero la vida tiene que estar protegida, algo así decía. No sé si era el de Maria Angeles Cantalapiedra, con un par la tía.

Y es eso. Que estoy dispuesta a decir lo que pienso, porque pienso yo, pero no estoy dispuesta a ser ni portavoz de nada ni nadie que no sea yo misma.

Y desde luego que soy bastante más lista y más ¿pensante? que para caer en la trampita que sin querer pero porque hoy en este país vivimos en un puto secuestro ideológico de "los tuyos", "los nuestros" y "los de más allá" sin que importe realmente la verdad, la verdad.

Que ya sé que no existe una sóla y única verdad, y posiblemente tendrá dos o muchas caras, o tendrá facetas, o no será accesible ni siempre ni totalmente, pero por dios bendito o por san cucufato o san lenin o por el santo liberalismo o laicismo, que me da lo mismo, que o pensamos que hay verdades más verdaderas que otras, y en un tema como la vida esto es fundamental, o apaga y vamonos, que esto no es un puñetero tema de "costumbres" del lugar, esto es un tema precisamente vital. No de un empeño idiota que les da a algunos y por fastidiar. Es que estamos hablando de la vida humana, no de chorraditas.

Máster en Nubes dijo...

A Pepa. Gracias, sabemos las dos que estamos de acuerdo quizás no en las formas, pero eso, creo, en el fondo de la cosa esta. Un abrazo, hermosa.


Al anónimo:

He leído a Magris, a Sebald no, tomo nota.

Te agradezco el comentario porque precisamente no estoy en una buena temporada en absoluto y tengo la sensación, bueno no es sensación, es ya la confirmación de que hago daño, no bien.

Tampoco es que yo pretenda hacer bien así escribiendo, es como otra cosa más cercana y pedestre: me gusta escribir, me lo paso bien, me chifla, también me duele a veces pero poco ;-)

No hay más, el bien lo dejo para la acción diaria y cuando puedo y sé, que no es fácil. Al escribir no pretendo nada más que decir lo que pienso y a veces contar historias que me divierte mucho y también las sufro.

Otras pretensiones más allá de contar una buena historia, pasáremelo bien y mal y explicar qué pienso y por qué de algo me supera totalmente.

En fin.

Y con todo... es terrible eso, anónimo: hacer daño cuando no lo pretendes, es decir, todo el daño que involuntariamente se puede hacer a las personas que quieres cuando intentas tener todo el tiento del mundo y jamás utilizar las cosas para saldar cuentas o pasar revista a nada, contando sólo lo bueno. Sólo así incluso se hace daño, fíjte lo que te digo.

Con el mayor de los cariños y la prudencia más extrema. Para que se vea que uno puede equivocarse de medio a medio, así es la vida.

Pues eso, sin pretender hacer bien pero sin querer jamás hacer mal, pues se hace daño, así son las cosas, y eso es lo más duele_:el daño que se causa sin pretenderlo.

Y sí, soy católica, efectivamente, pero tengo que decirte que desde luego no tengo ni muchas ideas ni desde luego que claras salvo 2 o 3, y que las dudas coexisten siempre con la fe, no sé, yo es que vivo así, con mucha, muchísima, esperanza y en cambio con poco o bastante poco convencimiento, casi ninguno y si lo tengo desaparece a los diez minutos.

Tengo el apoyo de amigos y familia que me ayudan y me quieren siempre, pero también de la confesión, me ha hecho gracia tu insinuación.

Gracias anónimo, pero mi valía no es tal, en nada y para nada, y no pasa nada, es que da igual, me importa bastante poco. Sólo me importa seguir adelante, ya es mucho.

Alfonso Carlos dijo...

Pongamos que te hablo de una niña de 15 años que llega a un servicio de Urgencias. Pongamos que hablo de Zamora, una ciudad castellana pequeña, nada que ver con las mastodónticas urbes donde ocurren los casos mas estrambóticos. Vamos, una ciudad del día a día.
Volvamos a la niña de 15 años, que llego en shock hipovolémico ( desangrada ) porque se intento practicar un aborto en su domicilio, a modo casero con unas agujas de hacer punto. Pongamos que te digo que el feto murió acribillado a agujazos. Pongamos que te digo que la niña murió 2 horas después en la UCI pese a todos los esfuerzos por salvar su vida.
Ahora quiero hablarte de la madre de la niña que al informarla de la muerte de su hija gritaba frases como “ ¿porqué no nos lo dijo ? ¿ porqué se calló ? podríamos haberlo solucionado”….te ahorro el resto. Una madre que recientemente me confesó que ojala hubiese abortado en un sitio en condiciones, por lo menos ahora estaría viva. Una madre que se posicionaba claramente en contra del aborto. Eso era antes, claro.
¿Con quien de esta dramática historia empatizas mas, Aurora? Con el feto, estoy seguro. (Perdona por ser tan borde, de paso)
Y yo me pregunto. ¿ Porqué la niña de 15 años nunca le dijo a sus padres que estaba embarazada? ¿ Que tenía que temer? ¿Se pudo haber evitado la muerte de esta niña? ¿ y Si fuese nuestra hija ?
Curioso, como cambia el cuento. Tal vez nuestras convicciones morales se tambalean cuando nos tocan de cerca. A mí me pasa continuamente, por eso cuando leo cosas acerca del aborto, la eutanasia, la vida y la calidad de vida me pregunto…alguien le pondrá cara y situación a conceptos tan abstractos?
Pongamos que te hablo de un anciano de 90 años, que vive a raíz de un infarto cerebral en una cama mecánica. Imagínate que este anciano precisa de cambios posturales cada 2 horas para que su piel no se desgarre a causa de la inmovilización. Precisa de cambios de pañal cada 3 horas, se nutre por una sonda que le sale del estomago, otra sonda que le sale del pene para mantener la enormísima ulcera que tiene en el sacro limpia y seca. Imagina que lleva así desde hace 10 años. Imagina que en su día dejo dicho a sus hijos…” si pierdo la cabeza y no puedo valerme por mi mismo dadme una muerte digna, no dejéis que me maten las circunstancias“…Imagina…¿ Es duro verdad ?
Y tú me hablas de posicionamientos, de borderías, y me dices que no crees en la “ gente “ ni el “ progreso humano “..En eso puede que estemos de acuerdo, en parte solo, porque a mí me pasa lo mismo leyendo algunas cosas que a mi modo de ver son verdades a medias o mentiras a medias según se mire.
Con lo de posicionarme, posicionarnos etc. Te diré que me encanta posicionarme y que los demás tengan la libertad de hacerlo, faltaría más, por eso morimos miles de españoles en su día. Con matices eso si.
Estoy agradecido de poder entrar en tu casa y expresar mi opinión aunque sea diferente de la tuya. No pretendo cambiar a nadie, ni demonizar a los que no piensen como yo. Solo invito a una reflexión desde otro ángulo, de un tema que es peliagudo, lleno de matices y desde luego no acepta borderías, ni totalitarismos.

Un abrazo fuerte

Máster en Nubes dijo...

Alfonso Carlos:

Mira, si te parece, como no es cuestión ahora de ventilar cosas mías personales que te darían una idea quizás mucho más aproximada y real de que la defensa de la vida se hace también cuando cuesta, te voy a mandar mi contestación mañana a tu correo cuando vuelva de viaje (me voy a las 7 am y vuelvo a las 9 de la noche, intentaré hacerlo, de verdad)

Luego, si te parece bien, la haces públcia, pero no es cuestión quizás de "pregonar" el modo en que personalmente la defensa de la vida nos implica no en una declaración, sino en algo que hacemos, que hicimos, que haremos. Desde el bolsillo -que por Dios, es lo de menos- hasta la vida propia o la que tienes muy cerca. Y como eso es compatible con el amor y el cariño a posiciones distintas, pero nunca diciendo algo que no crees que sea verdad.

Ahora si tú lo que quieres es contarme el caso extremo h o b y decirnos que todos los que defendemos la vida somos unos bordes y que puestos en la frontera diríamos a nuestros familiares, hijos o lo que sean, que abortasen, pues nada, tu mismo. E

Empatizo con la niña, quizás para adelantarte, y con la madre. Y como conozco a muchas madres que han tirado pa'lante con una hija embarazada, pues nada hijo, pero quizás es más cómodo pensar que los "fachas" y carcas no vamos a abortar porque no podemos o hacemos abortar a nuestros hijos clandestinamente o en clínicas de fuera cuando nos toca: es una falacia más, pura y dura, y simplemente NO es verdad. No lo es en lo que yo he vivido muy de cerca con mucha gente, con bastante gente.

Cuando las cosas nos tocan de cerca, insisto, es cuando, permíteme que te lo diga, podemos hablar. Pero es que aunque no me tocara de cerca te aseguro también que podría hablar o si no, sólo podríamos hablar de pocas cosas. Se llama objeción ad homine, quizás te suene, cierta izquierda y el pensamiento militante hoy de lo políticamente correcto automáticamente deja fuera cualquier discusión así: como Vd,. no es de Murcia no puede hablar de Murcia. ¿Cómodo eh?

Si algo creo que hago cuando escribo es no tachar ni dejar fuera a nadie, como creo que no lo hago en mi vida, pero desde luego que las orejeras sectarias brillan precisamente ´mucho más en algunas partes donde el secuestro ideológico al que estáis sometidos es de no creer.

Si te digo que he reflexionado sobre el tema es porque tengo amigas que han abortado, muy cerca, mucho más cerca de lo que tú crees. Y son amigas. Y tengo también otras que no lo han hecho. Y son amigas. Ambas.

En fin, lo dicho, mañana te contesto en privado.

Máster en Nubes dijo...

empatizo con la madre, con la niña y con el feto, por supuesto que con los tres.

Porque una niña de quince años puede tener un niño como de hecho sucede, porque su madre le dice que pa´lante. Como hay madres que lo dicen, por Dios. Como hay madres que escuchan y les puede no gustar nada, y lo que sea, pero que NO cambian de opinión. Como la Palin, como la protagonista de Juno (buena película ¿sabes?), como Café Irlandes, y como bastantes cientos de casos en España que quziás tú ni veas...

¿O es que tú tienes mucha experiencia con madres e hijas que son madres adolescentes? Porque quizás yo tenga alguna más que tú al respecto, sólo alguna. Aunque no sea la mía propia ¿sabes?, simplemente por lo que haces y con quienes lo haces, que no es cuestión ni de pregonar ni de mostrar ni nada, pero coño, que hay madres que todavía acogen a su hija embarazada, y que quizás esos caso, esos, son los que a ti no te llegan. Porque los vemos otros, y no los del aborto clandestino o no clandestino y las agujas, que una solución no es abortar siempre, es tener el niño.

Alfonso Carlos dijo...

Por contestar a algunas de las cuestiones que me planteas.
En primer lugar, no quiero convertir este interesante intercambio de opiniones en un debate acerca de quién tiene más casuística al respecto. Supongo que tu tendrás tu experiencia vital y/o profesional en el tema, y yo la mía. Chica, ni mejor ni peor, no se trata de ver quien la tiene más larga.
Dices que conoces a madres solteras que han tirado pa´lante con una hija embarazada. Estupendo, ojalá no tuviera que abortar nadie porque no hubiese necesidad de ello. Recuerdas el slogan pacifista que rezaba “imagina que hay guerra y nadie va ”. Mucho me temo que se trata de un recurso más dialectico o demagógico, que real.
La realidad es que el aborto es una realidad. Tanto los abortos clandestinos, como los abortos en clínicas Art Deco. No cambia para nada el hecho de que el estado se plantee proporcionar los recursos necesarios para que esta realidad no se convierta en otra realidad mucho más cruda, como que las pijas abortan en Inglaterra y los pobres en una nave de Carabanchel bajo. Y mira, no puedo evitar esbozar una sonrisa cuando me dices, tajantemente, que NO se va a abortar al extranjero..Vamos anda…Máster en nubes ¿no?
En absoluto quiero, ni debo, aburrir con “casos extremos”. Muchos de los casos “extremos “, en temas de aborto, supongo que quedan bajo el secreto de la clandestinidad, bien de las clínicas privadas o al cobijo de cuatro paredes de algún siniestro lugar.
Tienes amigas que han abortado y siguen siendo amigas…vaya, pues menos mal. Yo ni me planteo cuestionar la amistad de nadie porque tome decisiones o haga cosas con las que no confieso. Sobra decirlo, no crees?
Hablar de las cosas que nos preocupan, que vivimos, que no vivimos pero tenemos constancia de ello, podemos hacerlo, nos toquen de cerca o no, la tiranía del argumento de autoridad me toca mucho un poco los cojones (perdón por la palabra).
Lo de la experiencia que tengo con madres solteras es algo que ni conoces, ni viene a cuento, ni voy a comentar. Objeción ad homine ¿? Como no conozco madres solteras y tú si…etc.…argumentos de autoridad, de nuevo.
Tampoco tiene que ver en cuanto huelen a incienso tus convicciones, ni cuanto de puño en alto tienen las mías. Salvo que queramos politizar la cuestión claro. Como los rojos son unos crápulas y no creen en nada pues ,hale a abortar y a matar fetos, luego le seguirá la pena de muerte y después la eutanasia. No como en el Catolic Club que somos todos mucho mas humanistas que humancio y oye ,y no dudamos en pagarle una cuota a las pobres chicas que tienen que cargar con un hijo no deseado, para comprar pañales, ropa, o que el futuro crio vaya a la Universidad.
En la comunidad Valenciana se lleva a cabo una iniciativa así, con fuertes criticas del sector clerical por pensar que eso animaría a abortar a más mujeres. El uso del preservativo ya nos ha quedado claro que es contrario a la moral.
Para finalizar. Abortar es un drama, sea en una clínica Holandesa con televisión por cable o en un piso franco a manos del carnicero de turno. Eso si…imagino que las carnicerías de la calle al final las acabamos viendo nosotros, o no, en el peor de los casos.

Máster en Nubes dijo...

ay, Dios mío -con perdón por las referencias- que no me has dejado dormir con este tema, en fin, paso a contestarte adormilada todavía, pero mira, no pasa nada. Yo argumentos creo que tengo, y creo, honradamente lo creo, que mejores que los tuyos y quizás más convincentes, me parece, no sé, tampoco pasa nada.

No se trata de ganar o perder en cualquier caso, se trata quizás de mostrar por qué pienso lo que pienso. Nada más.

Vamos a empezar por el princippio ¿vale?

Quien la tiene más larga. Huy, perdona, es que fuiste tú quien empezó con la casuística y el caso terrible -no tengo duda alguna- de la chica que se practicó un aborto clandestino con 15 años y se murió en el hospital. Y su madre dijo luego que cómo no se lo contó porque como ella era una provida convencida pero luego, claro, cuando le tocó pues hubiera preferido que abortara.. Etc. etc.

Fuiste tu, majo, el que me puso la casuística enseñándome las patitas.

Yo, ingenua de mí, se me ocurrió así por las buenas escribir una entrada sobre algo que debe hacer mucha pupa, mucha.

Algo como la voz del corazón apelando al corazón de las mujeres.

No se me ocurrió apelar siquiera al hecho palmario de que una vida humana es una vida humana: hay médicos asumo que lo saben bien y saben que acabar con ella es una carnicería, lo hagan legalmente o ilegalmente.

Y que hacerlo legalmente no es "mejor", simplemente es más limpio, se corren menos riesgos (´no para el feto), eso sí, a la mujer en cuestión le quedan otras secuelas, otras, no lo olvidemos.

Sigamos a continuación...

Mira, que me digas que legalizarlo es la solución para que no mueran en abortos clandestinos es casi tan peregrino, me parece a mí, pero claro, es posible que me equivoque, que legalizar la ablación del clítoris para que se haga por cirujanos muy limpicos ellos y las niñas se les quite eso tan feo con lo que disfrutan pero eso sí, todo muy limpio y muy sanitario.

Una ablación del clítores, es una ablación del clitoris, y quienes estamos civilizados (perdona, otra incorrección política mía, uf, ya van 200) o quizás para ser más correctos más civilizados que otros que la practican y no nos escudamos en la diferencias culturales que hay que respetar cuando esas diferencias suponen aberraciones como lo es la ablación, no permitimos que se practique en nuestros hospitales.

¿Te haces una idea del paralelismo? Quizás incorrecto, pero creo que se puede entender.

Una cosa es mala o buena independientemente de su legalización. Sé que es difícil de comprender esto, lo sé, muy duro, son muchos años de adoctrinamiento, pero creo que se puede entender. Que la ley, con todo, hace un efecto llamada y "crea" moral además, como lo estamos viendo. ¿O tú crees que ahora hay más o menos abortos que antes?

Una ley, la práctica "limpia" del aborto con "garantías" médicas no garantiza más que no se irán por la vía algunas mujeres, pero los fetos, ay los fetos, esos se van a ir muchos más y mucho más fácilmente, se van a tirar a la basura con mucha más facilidad. En la pública y en la privada, creo que esto es más que evidente.

Máster en Nubes dijo...

Segundo, necesidad.

Mira, lo que se dice necesidad de abortar, lo que hay es presión. Presión de familias, presión de "compañeros", presión por el "
qué dirán", presión en general. Lo que no hay es apoyo a las mujeres embarazadas. Pero vamos, no ya a las que tienen "problemas", es que hijo, es como si te dieran el pésame cuando vas por el tercero o el cuarto ... Y eso te lo pueden decir muchas madres, pero muchas. Porque hoy en día -y te lo dice alguien que no es madre- oye, que mola mucho más ser lo que sea que madre. Y vamos, no seré yo la que diga como el Barca que son más que un club, pero que coño, traer una vida al mundo es un título para mí importante -no solo traerla, por supuesto, ocuparse de ella- eso también te lo digo.

No, habrá más presión o menos, más angustia o menos, miedo, mucho miedo. Pero muchísimo: de tu chico que te deja en la estacada, de tus padres, de lo que dirá el pueblo (porque aquí todavía nos importa lo que digan en tu pueblo chico o grande). Y luego, claro está, del futuro tuyo con el niño si estás sola, si eres joven.

Pues con todo eso, y con más, viniendo un niño mal y sabiéndolo fíjate tú que hay gente que no considera necesario quitárselo de en medio.

Hmbre, yo entiendo que el ejemplo heroico de esas madres, de esos padres a veces, de esas abuelas y de esas niñas a veces adolescentes que contra viento y marea tienen al niñito es algo que no se puede soportar. No señor. Hay que buscarle tres pies al gato y en vez de pensar que son eso, mejore, perdona, mejores y que han hecho algo mejor que quitárselo de en medio, es que no han tenido "necesidad", o que en es caso, no pudieron abortar. Porque si hubieran podido -y así hacéis los argumentos- vaya que si se hubiesen ido a Londres o a donde sea.

Eso es lo que no se puede soportar. Que haya gente que no aborta con circustancias terribles, durísimas, tan duras como las que abortan.

Y para eso argumentáis de una forma rastrera que "no hay necesidad" o "que no hay huevos"... o que en todo caso somos unos hipócritas porque luego abortamos.

Mira, hombre, creo que de demagogia me ganas y me llevas 100 delanteras. Pero sigo, le estoy cogiendo gustillo a esto.

Máster en Nubes dijo...

He escrito creo recordar que unas 6 entradas sobre el aborto. El antes del antes y demás. Hombre, entiendo que no te las vas a leer todas porque son muy largas, hablando de cosas largas. Y ni siquiera mi familia o amigos se las leen o están de acuerdo.

pero bueno, hombre, me traigas a colación el preservativo me produce una risa tremenda.

Insisto, yo autoridad nada o ninguna. Fíjate lo que son las cosas de la vida, que es que en mala hora se me ha ocurrido escribir sobre el corazón y la que me ha caído.

De nuevo te digo que autoridad no sé, la médica, yo ni se me ocurre autoridad, solo una voz pequeña como la mía, para que tú me interrogues con "la gente y las posiciones", que ya da idea de que pensar por libre en esto debe ser muy difícil, pero muy difícil, y que el secuestro que los supuestos progresistas en este tema tenéis es de órdago a la grande.

Vamos a ver, hermoso.

El preservativo sirve para lo que sirve pero no sirve siempre. Y a las pruebas me remito, joder, que parece que somos lelos todos. No es cuestión sólo del presertivo la prevención del aborto. Es que no hace falta más que ver lo que pasa. Perdona, un preservativo en manos de un adulto puede ser algo fiable. Los jóvenes, los adolescentes, pasan de ellos. Y pasan por muy diversas razones. Y no se trata ni de demonizarlo -insisto, he escrito sobre ello aquí mismo pero entiendo que ni lo leas- pero tampcoo de pensar que es la solución mágica que evita los embarazos. Para empezar porque algunas personas que son tan respetables como tú piensan que la educación sexual no consiste únciamente en prevenir embarazos y facilitar preservativos. Aunque puedan incluso utilizarlos ellos. Pero es que son un poquito más ¿cómo lo diría? más conscientes, o son padres, o simplemente creen que el tema no es darle el preservativo al chaval de 15 o a la chica y olvidarse. Creen que esto va de otra cosa, no sólamente de "nena o nene no vengáis con el bombo" Y no es que se nieguen -que no lo hacen- a hablar del preservativo o lo que sea, es que lo que se niegan es a pensar que lo que hay que hacer es repartir preservativos, que esa es la tarea de un padre o de una madre.

Hay gente muy diversa que creen que la educación sexual no se imparte en una clase. Y que evitar embarazos, que es importante, no es lo único importante. Se llaman padres, y algunos, no todo, piensan un poquito más que la ministra o el ministro del ramo o que la corriente política y mayoritaria del momento.

Y pueden pensar que el preservativo ok, pero también se les puede ocurrir pensar que pueden decir a su hija porque es su hija que tiene todo el derecho del mudno, pero todo el derecho, a decirle a un chaval que se espere un poquito. Y es más, puede decirle a su hijo que si no le importa que tenga cuidado y tiento, pero también que esto no va de que te folles cada día a una tía y aquí no va a pasar nada.

Máster en Nubes dijo...

Hay gente, Carlos Alfonso o Alfonso Carlos, que ya ni me acuerdo, que con práctica católica o sintoista, o siendo ateos militantes o agnósticos o lo que sea, piesan, aunque tú no lo creas, de otra manera.

No me hago portavoz de nadie, simplemente constato lo que veo.

Y veo que si tú me mentas el preservativo y me alegas el tema moral, por ahí, majo, no van los tiros. No me vas a hacer caer en este tema porque no soy tan tonta y un poquito ya he vivido.

El aborto como tú bien dices es un drama. No es menos drama porque lo legalicemos, simplemente tiene menos riesgos a veces para la madre, desde luego que no para el feto. Te lo vuelvo a decir: es una vida humana. Los médicos lo saben: es una vida humana, no es un cúmulo de células de mono titi. Eso es humano. Aunque la Aido tenga sus dudas.

Legalizarlo o peor, decir que es un derecho, es una aberración no por ninguna autoridad que ni me la arrogo ni la tengo. Es una aberración porque matar a un ser humano que da la casualidad adema´s de que no puede defenderse es como dices eso: un drama.

A mi no me tocan los cojones porque no tengo pero me fastidia ligeramente la idea de que quienes no comulgamos con ruedas de molino automáticamente somos tachados de fachas.

Y también me molesta considerablemente que quienes son tan pacifistas y tan anti-guerra asistan a esta carnicería sin decir esta boca es mía.

Por supuesto que digo que tengo amigas que han abortado pero de la misma manera que lo digo ellas saben lo que pienso y posiblemente, sólo posiblemente, yo digo lo que digo porque me conozco el percal por el que han pasado un poquito, o un muchito. Pero de nuevo no te voy a contar nada, ya hemos quedado que no se trata de ver quién la tiene más larga.

Mi intención, oh cielos, qué inmenso error, con todo el equipo me he caído, era mostrar que el argumento del corazón existe. También creía que existía el de la razón -eso es una vida, eso es una vida humana, los médicos están para protegerla siempre, juramento hipocrático, no sé, asumo que te suena-. Como el jurídico, donde no me he metido porque doctores -como en medicina- ya hay al respecto.

Que 200 moscas coman caca no deja de restar argumentos a que aquello sea caca. Se podrá comer muy limpiamente y pasada por un pasapures. Pero no dejará de ser caca.

Y yo no quiero comer caca ni vivir en un país donde te dicen que es un drama pero no hay huevos -porque no los hay- de decir la verdad. Porque es una verdad como un puño. Insisto, no porque lo diga yo -que soy una pobre mujer que ni sabe escribir, no como tú que das unos argumentos desarmantes y de gran peso- sino porque matar a un ser humano no está bien.

O quizás lo que pasa es que estamos así porque dudamos de si está o no está bien.

Una cosa es querer a las personas hagan lo que hagan y otra muy distinta mentir y hacer pasar una mentira por una verdad. Por mucho que quiera a mucha gente no puedo callar la verdad: abortar no está bien. Lo haga quien lo haga. Habrá atenunantes, eximentes, y sobre todo presión social, mucha, sobre las mujres. A quienes como es EVIDENTE con tu intervención se nos quiere hacer callar porque es la voz del corazón la que nos habla.

Y la mención del corazón hoy, precisamente hoy, es la que no se soporta. Tampcoo la de la razón.

Venga, vamos a cantar "We are the world we are the children" y a manifestarnos contra la guerra.

Alfonso Carlos dijo...

Aurora, despues de releer mi segunda contestacion, creo que te debo una disculpa por el tono utilizado.
En cierto modo me halaga que te hayas despertado a las 5 de la mañana para contestar. Que mayor señal de respeto que esa.
Supongo que es un tema que se trata mejor al calor de un cafe, cara a cara y no con divagaciones escritas al viento en este medio.
Respeto absolutamente, sin excusas y sin exclusas, tus convicciones.
Tenemos opiniones diferentes, pero eso no hace mas que enriquecernos.

De nuevo, un abrazo fuerte y gracias por prestarme tu espacio.

Máster en Nubes dijo...

Alfonso Carlos.

De disculpas nada, por favor. No pasa nada, yo creí haber escrito una entrada mesurada y con y desde el corazón sobre el aborto

Luego creí entender tu comentario como una búsqueda de 3 pies al gato que tiene 4 así como una interrogación un tanto sectaria del que pregunta más no sobre lo que yo pienso sino del que le resulta más cómodo pensar en "los otros, los nuestros, los de más allá" y resolver la cuestión de unn plumazo de orejeras ideológicas y de prejuicios o tópicos. Seguro que me equivoqué yo ya en mi primera contestación y te dí pie a tu lenguaje barriobajero.

No pasa nada, yo entré luego a conestarte así porque si hay que hablar con lenguaje barriobajero no tengo ningún problema, aunque tenía que haber sido más lista y haberme mantenido en las esferas ;-)

En fin, que no pasa nada, pero eso, que si se trata de aportar argumentos o reflexión, aquí me tienes cuando quieras. A mi o a lo escrito, aunque totalmente de acuerdo: de la diferencia -si no se coloca uno las anteojeras ideológicas o de "servidumbre" a partidos, religiones o sectas- tengo la sensaciíon de que se puede avanzar bastante. Si creemos, claro está, que votar h o b o ir a misa o ser del barca no nos deja fuera a ninguno ¿te parece bien la idea?

Alfonso Carlos dijo...

Me parece estupendo.

un abrazo