Bitácora de Aurora Pimentel Igea. Crónicas de la vida diaria, lecturas y cine, campo y lo que pasa. Relatos y cuentos de vez en cuando.

miércoles, 8 de junio de 2011

La ferretería y el cumpleaños

-El domingo es mi cumpleaños, no sé si te acuerdas…

Lo dejé caer como quien no quiere la cosa, por si acaso.

-Claro que me acuerdo, esto... ¿hay ferretería por aquí?

Se me quedó la cara petrificada. El noviastro no me la vio porque estaba conduciendo y tenía que mirar hacia delante, yo de copiloto. Tragué saliva y puse otra cadena en la radio. Hice como si no le diera importancia.

-Pues sí, hay una muy grande en...

No sé, hay que entender que las personas regalamos a menudo en función de lo que nos gusta a nosotros. Y al noviastro le encantan las ferreterías, es un apasionado.

“Tranquila, que seguro que hay algo adecuado” dije para mis adentros. Tampoco quería yo poner dificultades. “Lo importante es que haya pensado algo, que tenga un plan, que quiera regalarme” me repetía todo el rato.

Pasé no obstante el fin de semana con cierto mosqueo mezclado con curiosidad. Por la mañana estaba enfadada y por la tarde cavilaba. ¿Qué podía regalarme de una ferretería que me gustara a mí? Me acordé de mi santa madre a quien mi padre regaló una olla express el primer año de casados por su cumpleaños. Ya digo, mi madre era una santa. Soy yo y le tiro la olla a la cara a mi padre. Pero claro, cuando estás enamorada perdonas cosas así y peores, las olvidas y hasta te llegan a hacer gracia.

Vigilé atentamente todos los pasos del noviastro el viernes y el sábado. No volvió a hacer mención de la ferretería, así que yo callada, pero cada vez más mosqueada e inquieta mientras él seguía tan campante. "Encima ni sale a la ferretería ni nada... va a olvidarse de mi regalo."

Llegó el día del cumpleaños y yo totalmente en ascuas. Y de repente me da un paquete envuelto, cuadrado. Sé que soy transparente y no quería hacerle daño si no me gustaba. Me imaginé un cuadro eléctrico para colgar en la entrada, una caja de herramientas que me hace falta, un black & decker que también, en fin, otros muchos artículos que pueden venir en caja cuadrada y son de primera necesidad y muy románticos. Abrí el paquete con miedo y una sonrisa más falsa que Judas. Casi lo mato.

Era el puñetero ereader por el que llevo suspirando desde hace tiempo, para mí era inalcanzable.
-¡Eres un sinvergüenza, me has tenido pensando todo el fin de semana en el regalo, en la ferretería de los …!

El noviastro se moría de risa.

La próxima vez prometo que lo cuelgo de los pulgares.

17 comentarios:

José Luis Ríos dijo...

Me ha gustado, Aurora, lo cuentas muy bien y la trama, realmente, es simple, e imitable.

Saludos

Aurora Pimentel Igea dijo...

¿imitable? pero... ¡serás malo! Un abrazo, fotógrafo ;-)

Fernando Moral dijo...

Je, je, ahí tienes tu castigo por malpensada. Ea, ya no puede vacilar Ridao de que es el único mercurial con ereader. Enhorabuena y felicidades atrasadas.

Besos.

Jaimemarlow dijo...

jajajajaja.
A ver si las cosas no se tuercen y te cuento algo parecido que estoy planeando para las vacaciones de verano con mi respectiva...

Aurora Pimentel Igea dijo...

Desde que leí a Ridao con su ereader (ni te cuento cuando le vi) me moría de envidia. El viernes voy a por tu libro al Lago Ness, nos vemos en Sevilla, ¿vale?

Jaime, miedo me das. Serás capaz de decirle que os vais de vacaciones al pueblo de tu madre, es un poner, y luego llevarla a Villanubla y coger un avión a... ¿las Bahamas? Venga, estírate, guapo. En cualquier caso espero vuestra visita este verano.

Anónimo dijo...

Aunque me parta de risa he de decir que no sirve como noviastro. Es una atención de novio en toda regla.

Aurora Pimentel Igea dijo...

El regalo es de novio, pero la idea de decirme lo de la ferretería es de noviastro de campeonato. Y la de tenerme así un par de días con la mosca detrás de la oreja y dándole a la pelota, más.

PS: Me pide derechos de autor el noviastro por las 2 últimas entradas. Ya le he dicho que el registro es mío para proteger lo que escribo, pero que no hay ganancias.

Reyvindiko dijo...

Lo de los regalos tiene para mucho. Mi santa se me quejaba de que la dadivosa música que le presentaba en sus onomásticas me gustaba a mí, no a ella. Pero es que el regalo también ha de depender de quién lo hace, tiene que recordarte al regalante: así soy yo y esto te doy.
Y de acuerdo en que esto no es de noviastro sino de planificador enamorado, que baja las expectativas para cumplirlas sobradamente. Y eso es estar pendiente.

polita dijo...

Imagina la historia del revés. ¿Dónde hay un PC city por aquí? Y en la caja hay un magnífico juego de destornilladores de estrella.
Noviastro, noviastro, noviastro...

PD: Y en mi caso novio, súper novio, me entusiasman las buenas herramientas.

lolo dijo...

Hija, es que yo me acuerdo de la ecobola y...
Lolo

Entrillizada dijo...

Me ha encantado. Próximamente es mi cumpleaños y me veo así día tras día jajaja

Sombras Chinescas dijo...

Me has hecho evocar un episodio de los Simpson en el que Homer regala a Marge una bola de bolos.

Saludos.

Miguel Baquero dijo...

Buen regalo, sí señor. El noviastro ahí ha estado muy ágil, muy romántico y muy práctico a la vez.
Yo una ves le regalé a mo novia un toner para la impresora

irene dijo...

Hay veces en que los noviastros tienen sus momentos de lucidez.
Que pena que luego los pierdan y des compensen.

Un beso.


Irene

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con los derechos de autor del noviastro después de todo él pone el guión.

El Naranjito dijo...

¿Me puedes decir donde buscar una noviastra que le guste las ferreterias? (veras como se entere mi santa Esposa de esto último)
Un abrazo. Por cierto: hoy es 40 de Mayo y en Sevilla todavía hay quién tiene la rebequita puesta.

Aurora Pimentel Igea dijo...

David, lo más bonito de los regalos es que te recuerdan a la persona que te lo regaló... para bien ¡y hasta para mal en su caso! Abrazos.

Polita, qué buena la historia al revés, no se me había ocurrido, ¡un fantástico juego de llaves inglesas como regalo al noviastro!

Lolo, lo de la ecobola es de nota, madre de Dios, ¿de verdad?

Entrillizada, estoy segura que el regalo será de los buenos... ¿no? Vamos, más que nada porque digo yo que ya le vale...

JC, los Simpson son geniales.

Miguel, como regalo no es muy romántico, no, pero teniendo en cuenta que el toner cuesta más que la impresora... no sé, se podría ver desde ese lado.

Irene, a veces lo mejor es decir lo que quieres por si no hay lucidez o simple despiste. Un beso.

Anónimo, se los pagaré de algún modo, ya veremos. Y es cierto, pone el guión y muchas cosas importantes (sentido del humor para empezar)

Naranjito, a mi sobrina Polita le gustan las ferreterías, pero no es noviastra y ya está emparejada, y las chicas de Valladolid son muy formales. Según me dicen en Sevilla hace un calor hoy, 13, ya considerable.