Bitácora de Aurora Pimentel Igea. Crónicas de la vida diaria, lecturas y cine, campo y lo que pasa. Relatos y cuentos de vez en cuando.

miércoles, 21 de julio de 2010

Urueña (1) ¿Conocéis el lugar?



¿Conocéis el lugar donde van a morir
las arias de Händel?
Creo que es aquí en este espacio
donde se inventa la infinitud de los amarillos;
un espacio en el centro del centro de Castilla
en el que nuestros cuerpos podrían sanar para siempre
y tus ojos y mis ojos
mirasen estos páramos
con piedad absoluta
y en donde hasta el espíritu suele arrodillarse
para hacernos su ofrenda
en rosales de sangre.
En este espacio hay un fuego blanco
en el que viene a expirar esa música
que nos llega de lejos, ¡de tan lejos!

¿Conocéis el lugar donde va a morir
las arias de Händel?

Está aquí, en una tierra con más cielo que tierra,
donde los ruiseñores serenan la alameda
y la alameda serena a los ruiseñores,
y con la emanación
húmeda del tomillo más nocturno,
acude un emjanbre de estrellas
a venerar la última espina de Cristo.

En el lugar donde la luz
llora luz,
y la catedral de los cardos
alza su grito de silencio,
y están solas, muy solas, las vírgenes anunciadas,
y el pueblo amurallado y muerto
asciende vivo sobre un horizonte de lágrimas,
no sé si como un salmo
o como una corona de piedras inciertas.

¿Conoceis el lugar donde van a morir
las arias de Händel?

Está aquí, en el centro del centro de Castilla,
dondo por los linderos morados
se tensa, como un arco, de la luz;
en un espacio en que la nada es todo
y el todo es la nada,
y en el que junio joven viene por los montes
vertiendo de su copa oro líquido.

Es un lugar en el que el espacio y el tiempo
sólo son una hoguera
que arde y que mantiene su combustión
gracias a nuestras vidas (quiero decir:
gracias a nuestras muertes).

La música que más amáis
aquí tiene su tumba.
Es la música que, a través de la respiración de las espigas,
viene a morir en la luz que respiran nuestros pechos.

Antonio Colinas

(Este poema está en la pared de entrada del centro E-lea de Urueña. Voy a dedicar las siguientes entradas a Urueña, Villa del Libro, su gente y rincones. Hoy recomiendo visitar La Taberna del librero )

13 comentarios:

Sombras Chinescas dijo...

Servidor sí conoce el lugar; bonita utopía, dedicar un pueblo a los libros.

Saludos.

Las hojas del roble dijo...

Qué bonito texto Aurora. Te veo muy MUY bien en la lírica.
Un beso

annemarie dijo...

Me encantó el poema, y también el link para La Taberna del Librero y su blogroll. Me gusta mucho una cosa semejante, que veo muchas veces, y aqui te dejo:

http://www.forgottenbookmarks.com/

Un enorme abrazo!

Rocío Márquez dijo...

Tienes razón y el encanto de Urueña es irresistible, sobre todo porque inevitablemente sales de allí gargadita de libros.
Un beso Aurora, ¿cómo va ese verano?...

Er Tato dijo...

Si es que, donde se ponga una taberna...

Besos

José Miguel Ridao dijo...

Ese poema es maravilloso, Aurora. Gracias por traerlo. ¡El lugar donde mueren las arias de Haendel! Es poesía pura.

Que disfrutes mucho, te sigo con envidia sana, aunque un poco picadita por la mosca.

Un abrazo.

JSM dijo...

Pues vamos a tener que ir para allá...¡¡¡

sunsi dijo...

No conozco ese lugar, Aurora. Sí creo que conozco por qué lo has traído al blog y cómo está el pulso de quien lo trae...

Quisiera que te llegara el beso más fuerte. Cuídate mucho, guapa.

Anónimo dijo...

Un poco así es tu blog, como Urueña; y deseo que vuelva de nuevo la contadora de cuentos que eres.

Te esperamos.

impresiones de una tortuga dijo...

Un texto muy lírico, como dice el roble y muy bonito. No lo conozco, pero me encantaría, porque donde hay libros... allí estoy yo. Saludos.

El alegre "opinador" dijo...

Hermosísimo poema y hermosísima foto de un lugar hermoso.
Besos y que disfrutes.

Irene dijo...

¡¡Muy bonito, Aurora!!

LLevo unos dias de vacaciones desconectada de todo, asi que no he podido leer tu blog desde hace tiempo... a ver si durante estos días saco tiempo y me actualizo ;)

Un beso y espero que ya estes buena

Irene

Aurora Pimentel dijo...

Perdón a todos por no contestar. No he podido hacerlo.

Sombras, pues me alegro.

Hojas de Roble, Antonio Colinas es un gran poeta.

Annemarie, fuerte abrazo para ti.

Rocío, el verano no va bien, en fin, luego te escribo. Un abrazo fuerte.

Er Tato, lo que sea pero con taberna, y la de Mariví en Urueña es estupenda ---

Ridao, tú que sabes de música tanto ¡lo que hubieras disfrutado con Germán Díaz, Amancio Prada y más allí!

Javier, cuando quieras, ya te comentaré visitas varias.

Sunsi, gracias, esto lo colgué un día antes, a veces hay casualidades o no.

Anónimo, no he podido, de verdad, ni una letra. Hoy ya sí, vuelvo. Sin explicaciones públicas, me considero incapaz.

Impresiones de una tortuga, gracias, los libros son un refugio siempre, dan calor, aunque ni leer puedas, están ahí.

Alegre Opinador, espero que nos conozcamos cuando baje de nuevo al sur.

Irene ¡qué alegría! Voy a escribirte y contarte algo que te va a interesar, los creative clusters, ya verás... ¡muy bueno cómo escribes! Tenemos que hablar YA!!! De salud mejor. Te quiero mucho, los alumnos siempre sois importantes... mucho más cuando ya no lo sois.