Bitácora de Aurora Pimentel Igea. Crónicas de la vida diaria, lecturas y cine, campo y lo que pasa. Relatos y cuentos de vez en cuando.

lunes, 8 de marzo de 2010

La mirada de Tana (una felicidad discreta) (Vida Perra XI)



Los ojos de los perros tienen algo de canica oscura, de vidrio redondo y tenebroso donde te reflejas. Te mira tu perro y entiendes un poco más lo que es la tristeza. Es extraña esa devoción que sienten por ti. Casi mejor a veces no hacer contacto visual con ellos. Te sabes indigna de su ¿amor?, de su lealtad más bien.

Tuve una cachorra de bóxer fruto de un impulso estúpido. Ya tenía perra, Olimpia, adoptada tras la muerte de Pepa, otra perra igualmente sacada de la protectora. Siempre me llevo a la que más lo necesite. Ya lo saben y me escogen siempre a la perra que nadie quiere, demasiado vieja, demasiado negra, siempre son demasiado algo... Pero Tana fue la ilusión de pensar que yo podía educar a alguna perra que no viniera con el bachillerato ya hecho, como vienen todas las de la protectora de Segovia, allí donde yo voy a buscar a mis perras, al lado de la destilerías Dyc. También me dijeron que no encontraban dueña, dueño ,para una boxer de pura raza, preciosa es y era. Como hago siempre, di un paso hacia delante que nadie me pedía realmente, sobrevaloré mi capacidad y mis fuerzas.

Llegó Tana un día de febrero de hace un año y se montó la de san quintín en mi casa y en la de mi madre. Dos meses tenía, inquieta, meona, cagona, divertídisma, indisciplinada y muy inteligente. Me cogió el aire, los bajos, nada más verme. Soy fácil hasta para un perro. No pude con ella y en este blog dejé constancia, hay varias entradas al respecto. Vivía entonces en el campo pero ni con esas, no había manera. Busqué una entrenadora en Madrid. Luego Alejandro, con quien me tope un día frío por la Maliciosa y quien se quedó prendado de la perra, volvió a encontrarme al cabo de 5 meses y se ofreció a entrenarla y, si no podía yo al final con ella, a llevársela él, tenía ya cuatro perras. Al final se la di en agosto con gran dolor de mi corazón. La sensación de que la abandonaba era de horror, que había sido toda una inconsciente. Lo último era cierto, no lo primero.

Alejandro tiene a Tana a raya, la manda con la mirada solo, qué suerte. De hecho la utiliza para entrenar a otros perros, él sigue el sistema ese del de la tele. Mejor dicho, Alejandro ya lo hacía antes de conocer el programa, sabe bien que los perros se educan mejor en manada y con un líder firme al frente que es él (yo no soy líder ni puedo serlo, sniff). Me envía fotos de Tana, me la trae ahora a mi casa a Madrid, me informa de cómo va. Ella me mira en directo o a través de la cámara de Alejandro con ojos que quiero pensar que son de agradecimiento.

Al final quisiera creer que cuando uno renuncia a algo, a un perro, pero también a alguien, es por amor y no por simple comodidad del que tira la toalla o simplemente no puede. Es reconocer incluso con dolor que la otra persona que acoge a ese ser vivo no es ni mejor ni peor que nosotros, pero sí mejor para él, para ella. Que así ella será más feliz, que es de lo que se trata ¿no? Cuesta mucho decírselo una a sí mismo sin sentirse de pena. Pero da tranquilidad el verse de nuevo reflejada en los ojos de vidrio de Tana, en esa oscuridad y tristeza de una perra que te mira, el rastro quizá en ellos de que ha entendido de alguna manera lo que has hecho y está... maldición, ¡está tan campante y tan contenta! ¡ay!

... Me podría echar algo de menos la muy... Pues no señor, ahí está la Tanita, feliz de la vida, la muy sinvergüenza... Lo dicho: a veces una desearía la felicidad del amado al que renuncia más o menos voluntariamente... Pero tampoco que se pase, vamos, una cosa discreta de felicidad, tampoco una felicidad a lo grande... Somos humanos ¿no?, los perros son definitivamente más simples, ni se enteran.
PS: Las fotos, naturalmente, son de Alejandro Schifferstein, la de la piscina de agosto de 2009, la de la cara de Tana hace 4 días, recién despierta.

9 comentarios:

Quequi dijo...

No deberías sentirte mal, Aurora, seguro que has sido una buena ama. Es verdad que la vida es más simple para los perros, pero también se sabe apreciar el cariño de los amos sobre todas las cosas. saluditos.

Antonio Rivero dijo...

Aurora, siempre prefiero leerte en silencio pero parece hoy que tus pensamientos y tus circunstancias han coincidido con las mías. Yo tenía una hembra de boxer, llamada Tana, que era un revoltijo también. Mi padre no fue tan benévolo como tú, la mandó a una perrera. Desde ahí no me atrevo a cuidar ningún animal, pues a mi padre tampoco le gustó el gato que me regaló por Navidad y lo abandonó en otro pueblo para que no volviera(Hay que entender que mi padre no lo hizo con crueldad. Desde entonces quiero entender, como tú, que a veces hay que ceder porque aunque uno no pueda criarlo y se le abandone, se hace por amor (entre comillas).

ME ha encantado esta entrada. Y perdona mi silencio descortés pero es que me quedo tan maravillado con algunos blogs y sus entradas que no se ni que decir. Y no estoy siendo pelota.

Un Abrazo

Las hojas del roble dijo...

Me gusta la mirada de Tana: es humana y oscura...

Anónimo dijo...

La sencillez de tus palabras es cálida. La primera frase de la entrada es perfecta. El contenido es emocionado. Y lo que más atrae es la naturalidad con la que lo describes. Y gustan mucho, esos ojos de Tana.

Sombras Chinescas dijo...

Es como mandar los hijos a un internado. Yo pasé por dos, experiencia que me bastó para adquirir la determinación de que mis hijos no pisaran uno.

Saludos.

lolo dijo...

¡Cómo está de mayor!
Me acuerdo de tus pantalones y botas militares para sacarla a pasear... yo creo que sus ojos reflejan esos días también.
El amor perruno, y otros amores, son así.

No fue abandono, lo tuyo. El abandono es otra cosa.

Olimpia dijo...

Perdonen Vdes. todos que atienda yo el blog hoy, el ama está ocupada y realmente mucho Tana, mucho Tana, pero aquí quien corta el balao c'est moi, Olimpia, s perra. Por partes y orden...

Quequi querida: Aurora no se siente mal, solo la echa de menos. Fue una buena ama pero totalmente inconsciente, no calculó lo que conlleva un cachorro de boxer, sufre del "overly optimistic syndrome planner", you know, Quequi. Tana está estupendamente con un amo genial y con tres perras más que la tienen a raya. Y yo más tranquila, es como si a un prejubilado le meten un adolescente.... me ponía a 100 y le daba mordiscos pero ni con esas. Ahora está controlada y feliz, menudo es Alejandro... Los perros jóvenes necesitan mucha disciplina, y los boxer más. No como tú, Quequi, que como eres buena... te dejan hacer lo que quieres je je ;-)

Antonio, mi ama está contenta de que vengas y comentes, eres un tipo genial ¿sabes?. Pero a mí me ha dado mucha pena lo que cuentas. Hombre, una cosa es darle un cachorro a alguien responsable...y otra abandonarlo a su suerte ¡no lo hagáis más, por favor te lo pido como perra!

Don Hojas de Roble, curioso nombre tiene Vd... mire sí, mona era la Tana, pero trasto, como un abanto, ni parar se podía con ella cerca.

Anónimo... ¿es anónimo Vd...? bueno, pues gracias, y como a Don Hojas de Roble le digo que sí, que muy rica... ¡pero que ojos yo también los tengo estupendos y encima soy buena!

Don Sombras Chinescas, lo del internado a mi ama le recuerda a Dickens, le espanta también, salvo Torres de Malory o Santa Clara para leer que le apasionaban. La combinación de perros y niños es... interesante a veces. En el caso de Tana pesó mucho precisamente que era incontrolable, y mi ama está rodeada de hijos de amigos, de familia, y tiene que tener un perro con el que JAMÁS haya un problema. Ya sabe Vd. que hay disgustos luego... Tana era buena pero muy fuerte y si no estaba a raya podía ser peligrosa... Mi ama empezó ayer a leerle, se moría de risa, que lo sepa Vd...

Doña Lolo, así lo ve ella... pero le encantaría haber podido con Tana, tenernos a las dos... Es la sensación de fracaso que queda a veces. Pero sabe que hizo lo que tenía que hacer al dársela a Alejandro (así tienen un motivo para verse... se quieren mucho ¿sabe Vd.?, )

Juanma dijo...

Joder, pues me ha puesto triste esta entrada. Un sentimiento trilce...triste y dulce. Hermosísima entrada, querida mía.

Y no me he podido parar a contestar tu correo, mi amiga, tu correo que tanto agradezco, de corazón. No, no habrá rendición. Es obvio, ¿verdad?...tonterías que de vez en cuando a uno se le escapan.

Muuuuuuuchos besos.

SHAKTOLINO dijo...

bueno, bueno.....yo soy el "adoptador" de tanita (-:. leyendo y viendo comentarios, solo deciros atodos que la muy "perra" ESTÁ EN LA GLORIA. Con sus tres hermanas, hacen un equipo genial. Duermen juntas, juegan juntas, comen juntas, toman el aperitivo conmigo (-:, y se pegan unos paseos de narices.
Y tu Aurora, solo decirte que siempre la llevarás en el corazón, eso no cambiará, y es bueno que sea así.

besos