Tiene mala fama Ávila, fama de frío. Y es cierto, lo hace, pero hay mucha luz. Y yo cada día necesito más luz y menos gente. Quizás eso es hacerse vieja. Estoy en el lugar perfecto.
Esa luz de Castilla es aún más bonita en invierno. El otro día en Carnota tuvimos una manta de agua constante para desanimar a cualquiera. Y yo erre que erre, qué gusto que llueva.
Soy optimista por naturaleza, por la naturaleza, y tengo una casa caliente que me espera. No se puede pedir más. No necesito más de esto que tengo.
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