Bitácora de Aurora Pimentel Igea. Crónicas de la vida diaria, lecturas y cine, campo y lo que pasa. Relatos y cuentos de vez en cuando.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Epicúrea en Jaca (La barriguita cervecera de Adán)


Como en Madrid con una amiga, M., que, como es de las buenas, me da caña. Me asesta un “no eres nada epicúrea” y, no sé por qué, me agarro un mosqueo del diez. Comenzamos una discusión sobre si disfrutar con cabeza y pensando en los demás es disfrutar o no. Vuelvo a casa y la pulsera de cuarzo que me regaló Víctor, el hijo de Olga, para incrementar la consciencia debe de funcionar: si te enfada tanto algo de lo que te dicen ... debe de contener una parte de verdad. Así que decido reformarme y ser un poco más epicúrea, intentarlo al menos, vamos a ver cómo va.

El jueves 3 tengo la cena anual de Dircom. Me da una pereza mortal pero voy con Rose, antigua jefa mía y amiga desde hace diecisiete años. Es en la torre Espacio, una de las 4 grandes al lado de La Paz, piso 44, vistas impresionantes. Como me suele ocurrir lo acabo pasando muy bien, me río mucho con mis compañeros de mesa, el jamón era ibérico de verdad y el vino estaba estupendo. Del postre de chocolate, mi perdición, me tomo el mío y el del marido de Isabel, antigua compañera y también jefa y amiga. Evaluación del epicureísmo, 6 sobre 10. Si la razón no fuera laboral la puntuación final sería más alta.

Me invita Rose a irme con su familia a Jaca este puente. Le digo que no, tengo que trabajar. Además viene Álvaro a colgarme los cuadros que los tengo todos por el suelo, he tenido viajes y no ha podido ser hasta ahora. Llegó a mi casa el miércoles y se me puso a organizar “Y además unas baldas, vamos a Ikea juntos el sábado”. Me eché a temblar, sábado en Ikea y con Álvaro, que es hiperactivo, ay. Me llama M. y me ofrece ir también con ella y con T. a Jaca, le digo que no, que Rose también me ha invitado y todo el plan de labores pendientes que tengo para el puente. Se ríe de mí y me recuerda mi falta total de epicureísmo. Maldición, otra vez no, así que decido de nuevo rectificar. Álvaro, paciente, me dice que puede venir el martes en vez del sábado, llamo a Rose y me embarco en el plan. Epicureísmo: vamos avanzando, al menos me quisiera presentar al parcial.

Salimos de Madrid el viernes por la tarde, parada en Huesca a las afueras para cenar en un MacDonald, vamos con niñas. No doy crédito, 300 personas, es el caos, es la antesala del infierno, todas a por un Big Mac. “¿No querías experiencias nuevas?” Rose se muere de risa ante mi cara. Epicureísmo: sin evaluar. No ha lugar, francamente.

Jaca no tiene que ver nada a lo que yo recordaba, este fin de semana será de comer, dormir, de amigos y hablar. Para empezar me pone en el cuarto con sus hijas, me rodean veinte peluches, me siento como uno más.  Rose nos cuenta un cuento para dormir que no está nada mal, pero la que se queda frita soy yo, no sus hijas, en fin. Epicureísmo: del infantil,  7 sobre 10.

Resto del fin de semana: una película muy divertida, estilo Roal Dahl, "Stardust", me encanta; una de un perro que se muere al final y con la que la que lloro una jartá; otra de amor y lujo, ésta todavía mejor. Y el domingo para rematar tras un paseo por el compo, románico en vena, subimos a San Juan de la Peña y allí me olvido de epicúreos y de todo, la verdad. Hace un frío otoñal, es como hay que ver el románico, con frío, unos cristóforos en la entrada preciosos, unas cariátides (ellas) que sostienen una barbaridad (me recuerdan a muchas amigas) y en el claustro en cada capitel varias historias del antiguo o del nuevo testamento, una maravilla. Un Adán con barriguita cervecera y ojos grandes y expresivos se lleva una mano a la garganta tras comer la manzana mientras con la otra intenta taparse sus vergüenzas. Claro que ya da igual porque el Maestro de Juan de la Peña le había colocado una estratégica hojita. Me hace sonreír este Adán, le siento cercano. Y luego el sueño de San José, con su gorrito y todo el hombre está en la camita y el ángel que le habla.

No he hecho nada de lo que tenía que hacer. Ahora vendrá el tío Paco con las rebajas (clientes pendientes, quien me corrige lo que escribo que me dirá si estoy en Babia o qué porque no avanzo, 20 horas de clase sin preparar, etc.,etc.). Pero me da igual, lo he pasado tan bien con Rose, con Alfonso, sus niñas y sus amigos que no tengo más que agradecer. ¿Epicúrea yo? Uf, ya no sé, me voy a quedar en románica, que es más moderna (en el tiempo solo) y a la vez me va mucho más.

Con esos ojos bien abiertos de Adán, impresionado, ay lo que he hecho, ay.

13 comentarios:

Juanma dijo...

Luego te leo, que ahora estoy en el trabajo y no me puedo parar. Pero, ¿nos veremos en breve? ¿y eso? Cuéntame por aquí o con un correo.

Un beso.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

"Todas a por un Big Mac".

Eso es una genialidad Aurora, no sabes el fondo que tiene, y ante 300 más.

Un beso.

Fernando dijo...

No está mal Jaca...seguro que te has comido el dulce jaqués...besos.

sarracena infiel dijo...

Hola hedbanna mandada nada-pastoril, me alegro que descubras a la disfrutona que hay en ti............

Por favor, aunque seguro que ya lo sabe, no le digas a tu amiga que no necesitas cuentos para dormirte como un tronco..........

Con Dios................

Modestino dijo...

Un cierto epicureismo es necesario, amiga. No seré yo quien fustigue la virtud, pero hay estoicos que acaban siendo inaguantables... hasta insanos.

Pasar por Huesca y acabar el el MacDonalds es, sencillamente, pecado gordo: tenemos la mejor oferta gastronómica de Aragón ... cuando menos.

Y Jaca es centro neurálgico de mil planes formidables. Disfrútalo.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Yo también prefiero el románico, Aurora. Estuve hace tres años en San Juan de la Peña, y me gustó tanto el claustro, que pinté un cuadro sobre una de las fotos que hice allí. El cantero de las figuras de los ojos grandes dejó su impronta en otros lugares de Huesca, como el claustro de la iglesia de san Pedro. Me ha traído buenos recuerdos tu entrada. El epicureismo no deja de tener sus limitaciones, que hay que complementarlas con humor, como tú haces. Un saludo desde Cádiz.

Las hojas del roble dijo...

Viva Epicuro!!!

Máster en Nubes dijo...

Juanma, qué rabia me da, bueno, ya veré cómo hago... Un abrazo.

JSM, ¿genialidad?, era como asalto a un castillo, pero sí, 300 no éramos, pero 270 y sin exagera como poco sí que éramos. Un beso, viajero...

Fernando, el dulce ese justo no lo he comido, pero el resto he sido cebado a discreción. Oye, qué bonita es esa zona ¿eh?, me ha gustado mucho.

Pepa, por favor, estoy construyendo una reputación de epicúrea y nocherniega, haz favor, lo de que me picó una mosca tse tse de pequeña debe quedar en secreto.

Modestino, qué razón tienes, hay estoicos pelmazos, anda que no... Y lo del MacDonald es que con niñas chicas pues ya sabes. Pero el resto hemos comido como Dios manda, aunque podía haberte pedido sugerencias a ti con anticipación...

José Miguel, ¿además pintas? ¿verdad que esos ojos grandes, redondos, románicos, son preciosos? Y la expresión de Adán todo asustado con la hojita de parra y encima la mano era genial... Qué país tan bonito tenemos ¿verdad?

Máster en Nubes dijo...

Perdona, hoja de roble, Epicuro que viva por supuesto, seguiremos entrenando, un abrazo.

Asier dijo...

Qué post mas excelente, Aurora.
Esto es material para una novela.
Y que sofisticada me te pones!!!
Modestino:
-"No seré yo quien fustigue la virtud, pero hay estoicos que acaban siendo inaguantables... hasta insanos"
Asier:
-Sobre todo, insanos. Ni dudaylo.

Un abrazo goooOOOOOOOOoooordo!

Olga B. dijo...

Ay, Aurora; tarde, pero me he reído, sé que Jaca te encantó y que San Juan de la Peña ya es una pasión que compartimos. ¿Había cerveza en el paraíso? Lo que tú digas;-)
Cuidado con la pulsera, quitátela alguna vez. La conciencia consciente no ayuda nada a veces, date la oportunidad de Adán (Ay, Dios mío, qué he hecho) porque lo contrario sería casi soberbia. Si él cayó, caigamos nosotras... ¿es eso el epicureísmo en el fondo? Yo es que me lío mucho, sorry.

Máster en Nubes dijo...

Asier, guapo, que no sé de ti ¿hablamos? ¿cómo va todo?... Para novela da todo, hasta una hoja que se cae y da vueltas y vueltas. Te llamo, a ver si te pillo... Insanos, tienes toda la razón...

Olga, guapa, resulta que tras la llamada de amigo me pongo a leer de epicureismo y toma ya, hablan de prudencia, muérete, para que veas lo equivocados que podemos estar con la idea de lo que es ser epicureo, tiene más de moderación de lo que pensamos, maldición, tendré que buscarme otra escuela filosófica más acorde ... ¿vitalismo de Bergson? Un abrazo, hermosa.

Olga B. dijo...

Hedonismo y sibaritismo;-)