sábado, 18 de octubre de 2008
A veces veo cursis y 5 y final. ¿Qué podemos hacer?
Se me han quedado muchas y muchos cursis en el tintero. Es casi como lo que dicen al final los Hechos o los Evangelios, cito de memoria: harían falta muchos libros... para describir... (en este caso) todo lo que hacen, dicen y son los cursis. Nos aproximamos al problema en el 1, vimos luego los orígenes, las mujeres y los hombres cursis y, al final, no se me ocurre más que una solución.
Vivimos gobernados -es un decir- por un cursi de tomo y lomo.
"La primera vez que vi a Sonsoles con ese chubasquero amarillo, El País en la mano, en el hall de la facultad, cuando la vi y la miré a la cara, dije: 'Tengo que hacer lo que sea. Tuve mucho trabajo, mucha competencia, porque Sonsoles es una mujer guapa [¡e inteligente, claro!]. Entonces supe que lo que debía hacer era invitarle a un proyecto vital compartido". (Madera de Zapatero, Suso del Toro.) (Doy gracias a Redford y Newman porque si no solita no hubiera visto yo esto y gracias a ellos y a Suso, que citó a la Preysler, he hecho 5 entradas en un día: soy un mihura y aún sin citarme entro...)
No sé, casi prefiero el bruto que te dice si en tu casa o en la mía. Pero alguien que te invita a un proyecto vital compartido pero ¿dónde se ha visto esto? Ni Amadís de Gaula, por Dios.
Sí, puede ser otras cosas, Zapatero, pero por encima de todas es cursi. Yo pensaba que socialismo era algo serio, de más vueltas, y ha quedado en esto: Zapatero y su corte de cursis, que son legión con pocas excepciones, muy pocas.
Si yo fuera socialista no lo hubiera permitido. Por eso entiendo tanto a Rosa Díez. No hubiera permitido que esa panda de cursis que ahora gobierna no sólo el país, sino el PSOE, se hubieran hecho tan fuertes.
Un vistazo a la derecha y tampoco hay muchas esperanzas. Rajoy es menos cursi, es verdad, pero ¿qué me dicen de las Sorayas, Gallardón, la candidata esa catalana? Gallardón tras declararse a su pobre mujer... dejó a la susodicha para ir a un concierto. Tío, si hubiése sido el futbol no te llamaría cursi, pero así lo eres: 100 veces cursi.
La cultura. Para qué decir. Los Goya es la ceremonia de los cursis, con pretensiones, pijos-progres-cursis. En el teatro se salvan algunos: Lola Herrera no es una cursi, las Gutierrez Caba tampoco, Juan Luis Galiardo tampoco. Sí, hay más, hay gente que no se ha dejado convertir en cursi. Gracias, gracias, gracias.
¿Cuál es el ámbito, el reducto, donde podemos defendernos de los cursis, no caer en lo cursi nosotros mismos?
La familia.
La familia es el lugar apropiado para comenzar la batalla contra los cursis. Hay demasiado sudor, demasiada desnudez, somos todos muy como somos, no hay manera de aparentar lo que no se es. Es todo muy escatológico como para ser cursi. Hay demasiada verdad, demasiada realidad sin trampa ni cartón.
Hay lo que hay entre un tipo que quiere a una mujer y a la vez, tantas veces, no la entiende, ella no le aguanta, los niños son un coñazo, pero luego no, luego hay momentos estupendos, y otros estelares de Cinemascope y palomitas. La leche, hay momentos geniales.
Y tu madre se mete donde no debe, pues la tuya más. Pues en mi casa no hacíamos esto, pues en la mía sí. Mamá eres una pelmaza, pues tú tienes un genio de aupa. Compartimos el cuarto de baño casi todos, algunos comparten la cama y las anginas.
Es imposible ser cursi, asumo que hay algunos que lo podrán intentar, pero al final no sale, me temo o más bien me alegro. Como dije: en cueros es difícil ser cursi.
Aunque algunos, estupendamente intencionados, eso seguro, se empeñen en hacer algo cursi de la familia, los hay. Y nos los aguanto, Dios me perdone, cursis, tontos y envidiosos, además.
Pues eso. Volver a la desnudez también esa que decía del principio. En la que nos vemos bastante limitados, la física, la espiritual. Y que no pasa nada, tú. Somos así, es lo que hay.
No me he atrevido con otras cursilerías que las puede haber hasta en la vida espiritual. En lo que debería ser auténtico, sin imposturas ni grandes frases, como un jamón ibérico pata negra, rechace imitaciones.
A mí me parece que se puede ser cursi también ahí, bastante. Y es terrible, o al menos bastante duro, darse cuenta de esto, así de golpe o poco a poco.
Lo dejo para otra ocasión porque tengo que hacer examen de conciencia personalmente, es la costumbre.
Me gusta Bisbal. Lo reconzco. Es cursi. Soy cursi.
Me apasiona Chayanne. Puede sea además la edad -la mía, no la suya- no sólo que sea cursi. Soy humana.
Digo "cariño" al teléfono (lo sé, de espanto) y no voy a tener a Natalia que me de un corte como me merezco cuando hablo así.
A veces hablo como consultora y no como una persona. Cursi al canto, fatal.
Y seguro que hago cosas mucho peores de cursi redomada.
Necesito ayuda, yo también. Pero mucha.
No es sólo el país es el que la necesita.
Yo espero tenerla de mis amigos, nuevos y viejos, del que pase por aquí, me da igual. Bienvenido sea.
A veces veo cursis.
A veces yo soy cursi.
Despedida y cierre por hoy, que somos 10 a cenar y el blog no les alimentará.
A veces veo cursis 4) Los hombres
Y los hombres ¿pueden ellos ser cursis? Por Dios, por Dios, pero si es que estamos rodeadas y con la corrección política ésta ni nos atrevemos a abrir la boca y decir lo que pensamos...
Voy a empezar con los hombres así como por antonomasia, en plan básico.
Los hombres por antonomasia son los futbolistas: no es que hablen de fútbol y les guste, es que están en el campo y juegan con peor o mejor fortuna.
Al natural, es decir, cuando salen de Móstoles o Bollullos los futbolistas, como los hombres cuando salen de su casa, no tienen nada de cursis. De tirar tiran para burros en general, alguno en particular no, pero así en bruto y sin pulir, digo los futbolistas aunque también los tíos, no son cursis.
Hay algo muy básico en un tío corriendo detrás de un balón y queriendo meter gol o evitarlo en su caso. Y no es sólo que estén como armarios, de verdad. No sé, una mujer sabe a qué atenerse, qué esperar, cuando ve a un futbolista, a un hombre, que sale al campo, a por la pelota, o a otra cosa, básica, elemental. Es todo como muy fácil ¿no?
Tal es el caso de mi bien amado Iker Casillas. Mirale qué guapo y qué buen portero. Veranea en Avila, alguien que veranea en Avila no puede ser cursi. Es difícil.
Pero Iker tiene novia. Se llama Eva y está cañón. Me caen muy bien los dos. Pero lo estoy viendo venir. Eva es modelo. Nada en contra.
Los futbolistas salen con modelos, es lo suyo. Como le decían a Porfirio Rubirosa, rey del estaño, "Vd. solo sale con mujeres espectaculares" "Es que no conozco otras" Pues eso, están en la misma liga los futbolistas y los modelos, está bien que así sea.
El problema no es que sea modelo, es que sale demasiado en la tele y se está poniendo cursi.
Y corre el peligro de que Iker lo sea. Pasa a menudo en el fútbol. Insisto: no porque ella sea cursi (buenas fotos de ella que andan por algún blog), sino porque la tele -los medios, la atención- la están haciendo haciendo cursi. Y se lo va a pegar a Iker. Y van a acabar en Mallorca los dos y no en Avila como dos tíos cañón, guapos a morir, pero no cursis, por favor.
Iker, llevate a Eva a jugar al mus y con tus amigotes de toda la vida a beber cerveza o vinos. De verdad, Iker, Eva, no te voy a decir nada que tú no sepas, campeón, es una tipa genial, guapa-guapa, y se merece no caer en lo cursi. Y tú tampoco, bonito.
El antes y el después. Unos tíos que se comían el mundo, geniales, a por al balón, machos, pasados por el noviazgo o el matrimonio con mujeres cursis dan como resultado unos tíos que ya ni son tíos ni son nada: un rollo. Es el caso de Beckham y de tantos.
Al revés también, pero como menos. Digo mujeres no cursis con hombres cursis, no sé, es como si las mujeres tuviésemos como más ascendiente.
Otro caso. Brody. A mí Brody me encantaba, pero Brody sale con Pataky, y le ha regalado a Pataky un horror de casa en Nueva York que no te lo puedes creer. Sí, Holywood destroza todo lo que toca, todo, como el capitalismo, puede no ser culpa de Pataky. Pero la casa castillo esa de espanto ahí está. Mira que hay casas bonitas en EEUU, que ves pelis americanas y alucinas: esos espacios, esas maderas, esos jardines, esas cocinas... Maine, Carolina del Norte o del Sur, California, Arizona, hay casas que promueven en mi una envidia sana pero envidia. Pues no: leo el Hola y se me pasa porque sé que en cuanto hay dinero por medio lo habitual es ser cursi. A las pruebas me remito. Ves las casas de la baronesa Tita y te preguntas qué les cabe esperar a esas gémelas de la vida: muy poco, de verdad. Van a salir fatal con ese rosa puñeta, qué pena, y que el Tribunal de la Haya no intervenga en esto me parece fatal.
Sigamos con los hombres y lo cursi. No, a veces no es cuestión de las mujeres, no sería justo. A veces son ellos solos los que se meten en un jardín del que no pueden salir.
Es el caso, por ejemplo, de la universidad. Sí, hay mujeres también, pero ahora yo hablo solo de los hombres que se dedican a la investigación, a la enseñanza, a hacer avanzar nuestra sociedad y formar a nuestros jóvenes, que son el futuro. Anda que no hay cátedros cursis. Es lo que tiene escucharse tanto y no querer hacer equipo, tener miedo y rodearse sólo de los que te van a bailar el agua. Sí, la universidad española está plagadita de cursis.
Y la supuesta intelectualidad ni te cuento: un vistazo a las fotos o textos de Babelia, o al Cultural del Abc, tando da, y es igual. Jolín ¿no hay un "intelectual" que no suene impostado, pagado de si mismo, rematadamente cursi, en España? Dios mío, merecemos tu iniquidad, Dios de los ejércitos, como Sodoma y Gomorra, caiga sobre nosotros todo el fuego que es que ni de uno me acuerdo ¡ayuda, que nos queman y es porque nos lo merecemos!
Más sobre hombres.
Hombres "que crean opinión pública". La mayoría: cursis. Pedro J., cursi de espanto, sólo la voz es que no puedo, Oneto ni te cuento, es de manual. Ansón, otro que tal baila, pero este ya es de siempre y ha recibido premios por ello. Luis del Olmo ¿qué me decís de esa voz engolada y que tanto se gusta? Los medios de comunicación están llenos de cursis, y cuanto más mandan o se supone que más importantes son, pero, más cursis. Hay excepciones, muy pocas. No sé, algunas personas van de Tom Wolfe y es que no son Tom Wolfe, que solo hay uno y se le permite lo que sea.
Y más aún sobre hombres cursis. Las empresas están llenas de cursis. Quienes pisamos moqueta todos los días lo sabemos. El lenguaje que utilizamos es de una cursilería espantosa: para empezar todos los anglicismos, el no llamar a las cosas por su nombre, el ser rimbonbante, grandielocuente. Se nota en cualquier discurso empresarial: jolín, que en serio se toma la gente, ni un guiño al público, ni una broma. Qué diferencia de los directivos americanos, de verdad. Sólo pensar en un consejo de administración de una empresa del Ibex 35 y me dan sudores fríos: que no, tías, que no hay que estar ahí, que se lo coman los consejeros tíos y no haya consejeras, qué pereza sentarse con 8 impostados o los que sean. No sé cómo hay mujeres que se empeñan en esto, de verdad.
Podría seguir, seguro que hay más. Pero ahora me voy a echar una siesta viendo una película de vaqueros si tengo suerte.
PD: No he hablado de los que sientan cátedra en moda, estética y demás porque ya lo hice en entradas anteriores. Son un horror, son un espanto, son unas locas cursis que no hay gitano que les aguante. Y no tiene que ver con la "orientación sexual", -narices, otra cursilería que me ha salido-: Wilde era un genio como lo es, sin ser "artista", mi amigo Fernando y mucha otra gente que no va de nada, no les hace falta. Tengo la seguridad absoluta que se puede ser homosexual y no ser cursi, aunque los medios se encarguen de propagar lo contrario.
A veces veo cursis 3) Mujeres cursis
Lo sé, el mejor escribano hace un borrón y las cursis siguen ejerciendo una atracción casi atávica en muchos hombres. Téorica, en la práctica miras a su mujer, es un poner, en un par de fotos y te dices: no, este tío ha dado con la mejor, una manera de mirarle que tiene la tía. Y ni rastro de cursi, 100% Raquel Welch. Vaya suerte que tienes, Balú.
Mujeres cursis. La Preysler es una cursi de tomo y lomo. Tuve una discusión con una prima que me hablaba de ella con unción, y yo erre que erre, tía, la Preysler es cursi hasta en cueros (precisamente donde no es fácil serlo, casi imposible).
En fin, no puedo entender como no ven algo que para mí es evidente.
Sí, se puede ser guapa y cursi, es el caso de muchas modelos, que son cañón de la baraja, actrices, gente de la farándula. Guapas y cursis.
Ocurre que, de nuevo, si salen en televisión se hacen cursis, o en un reportaje del Hola, o en las revistas: el estilismo es lo peor. Aclaro: estilistas, las/los que preparan a la modelo/actriz y lo que sea (se ocupan del vestuario, etc.) pa' la foto. ¿Resultado? Una afectación de narices ... que no queda ahí, en la foto, se la llevan a casa a veces. Una pena.
Pero hay feas cursis. Maria Teresa de la Vega es un ejemplo diré que paradigmático.
Y luego hay extrañas combinaciones.
Por ejemplo, el cruce de un rupestre y un cursi da un nacionalista. Lo contó Boadella el otro día y yo lo suscribo.
¿Alguien ha visto algo más cursi que el nacionalismo? Efectivamente, hay que ser cursi, pero un rato cursi, para pensar que alguien es diferente -ya no digo mejor- por haber nacido, es un decir, en Bilbao o en Granollers.
Otro cruce: cursi y mosquita muerta. Bingo, Diana de Gales. Otra cursi de espanto.
¿Alguna mujer que haya tenido 2 hijos -2- puede mirar como miraba ella por el rabillo del ojo como si fuera una tímida pastorcilla de tipo virginal? Jolin, macho, las mujeres pasada la adolescencia miramos a la cara a los tíos, no vamos de "no he roto un plato" y me sonrojo. A no ser que seamos unas lagartas de tomo y lomo, entonces sí que bajas los ojos.
Este tipo de cursi y mosquita muerta atrae un montón y es causa de muchos males.
Yo veo Mogambo y no me puedo creer que Clark Gable dude entre Grace Kelly, que es un puedo y no quiero, soy decente pero quisiera, pero no me atrevo, pero sí, pero no.... etc. etc...Que es de ese tipo de cursis, es que no hay más que verlo... (no digo en otras pelis, en ésta, eh?) Y narices: AVA GARDNER que es un pedazo de pibón para hacer temblar el misterio.
Pero es atávico, forma parte de cierto pecado original de algunos tíos, los guionistas bien que lo sabían...
La cursilería tiene una edad propia en la mujer en torno a las 3 - 6 años. Yo lo he visto con mis sobrinas. Es la edad rosa, tiene su gracia, ya a los padres les hace su gracia ver a las niñas con todas las Barbies y las Bratz de ahora, que mira que son de horror...
Luego si tienes hermanos y te canean un poco -a pesar de que los niños no pegan esto es la teoría, la práctica es que sí- se te pasa. Pero vuelve.
Vuelve en la adolescencia y por eso habitualmente las puestas de largo eran y son un horror porque a los 16 años está tirado ser cursi.
El momento boda da también para mucha cursilería. Pueden sumarse la madre, la suegra y la novia en un intento de hacer aquello una fantasía de cursilería. El novio de manera habitualmente prudente se aparte y les deja hacer.
Luego ya las mujeres suelen estar muy ocupadas con el trabajo, los niños, la casa, todo, para ser cursis. Aunque hay fantásticas excepciones que nos muestra el Hola y demás medios.
Y luego hay un momento crucial en la vida de una mujer. Fundamental.
Porque la cursilería acecha y hay que estar preparadas. Es a eso de los 40. ¿Razones? Ya las expliqué en la entrada anterior: miedo a que nos nos quieran como somos. Y somos, todas, Raquel Welch, pero la líamos, la liamos porque hacemos caso a quien no debemos.
Moraleja: para averiguar qué les gusta a los hombres estética y afectivamente hablando, conviene preguntar a aquellos hombres a quienes les gustan a rabiar las mujeres (perdón, es una manera de hablar pero creo que se entenderá)
Es a los 40 cuando una elige si quiere ir hacia la matrona romana (o andaluza, lozana andaluza o tal) o hacia enjuta castellana, flaca pero divertida.
Estos dos modelos, que son los de nuestras ancestras, deberían guiar nuestros pasos, tanto estéticos como sentimentales, pero no, no lo hacemos y desembocamos habitualmente en otros, que nos son foráneos, y el colmo de la cursilería(física y de alma).
Yo se lo digo mucho a mis hermanos. Por favor, si veis que me deslizo en algo a lo Ana Obregón decídmelo inmediatamente. Es tan evidente que sería raro caer, pero por si acaso. No es solo el arreglo, que es como si la vistieran sus enemigos, es todo. Y hay un montón de Obregones con variación, menos evidente, pero cursis: Dios mío ¿que se hace la gente en la cara, en las tetas?
Pero ese no es el único peligro. Hay mas. Podemos pensar que Ana Rosa, que parece como más inteligente, es el modelo de mujer a los 40. Una tipo de mujer que lo tiene "todo" y además ese todo muy claro, como congelada en el tiempo -los gémelos perfectos, dinero a espuertas, la reina del mambo. Y que da lecciones, ayyyyy.
Cuidadito que es una cursi de cuidado, de tomo y lomo. Como menos evidente que la Obregón, pero como mujer letal, pero totalmente letal en su cursilería.
Lo siento, pero para evitar caer en lo cursi, que puede ser tentador, cuando cumples los 40 hay que ser matrona romana feliz o enjuta castellana saltarina, Modesta o tía Tere, mis dos modelos de mujer. A una se le subían los nietos de mullida que estaba, la segunda se dedicaba al vino en Rueda: mujeres con algo que decir y que hacer.
Para que se vea como más atractivo, para las cinéfilas: tipo italiana -elige la que quieras, son todas geniales- o tipo Lauren Bacall, Diane Keaton, Katherine Hepburn.
O gorda estupenda, todo curvas, placidez de la carne y tal, o con arrugas y estilo.
Pero con dignidad, por Dios. Sin cursilerías, a los 40 tampoco, por favor. Que un alma caritativa nos lo diga, con cariño, pero que nos lo diga.
Sigo luego con los tíos.
A veces veo cursis 2) Causas remotas
Ya apunté en la anterior entrada que la televisión ha hecho mucho, casi todo, por la cursilería reinante.
Pero yo no me conformo con una simple constatación de una evidencia, por lo demás, supina.
Yo quiero ir más allá. Creo que no sería justo echarle toda la culpa a la televisión.
¿Como nació lo cursi? ¿En qué momento histórico se desarrolla? ¿Cuáles son las causas remotas y próximas?
Para abordar la solución al problema hace falta primero saber su origen remoto, muy remoto.
Genesis I, II, Dios crea el mundo, es bestial, es precioso, Dios hace too, hasta los chinches que tienen también su misión, Dios hace al hombre (francamente bien), le deja un ratín solo para que tenga un poquito de tranquilidad e incluso pueda meter baza, aparece Eva y se ilumina el Edén, focos a tope, sigamos, sigamos, la serpiente, zas, que nos ocultamos porque tenemos vergüenza y no sé bien de qué. Nos echan.
Esto va por ahí, yo creo que está ahí.
La primera hoja de parra. No, no me acaba de gustar lo de la hoja...
Pondré la imagen no de la hoja sino de Raquel Welch cuando los dinosaurios dominaban la tierra. Chicos, me debéis una, todos.

Eva con pieles o con hoja de parra, da igual.
Sencilla, natural, no hacía falta más. De verdad, hace falta bastante poco para que los demás (ellas y ellos) nos quieran, les gustemos, nos amen.
No sé, debo de ser optimista, pero yo lo veo así.
Eva-Raquel que de repente dice que no, que con las pieles esas o desnuda que no acaba de estar bien...
No, no se le ocurre a ella, si ella sigue su instinto, si lo sigue, que para eso lo tenemos, sabe que está ya de muerte. Pa' cualquiera. En cualquier sentido.
Pero no fue así, no es así.
La serpiente estaba (está) por ahí y sugiere que ella necesita algo más para gustarle a Adán, también a las amigas -había ya otras tribus-, a los animales en general, no sé, a las vecinas.
Que una como es al natural o con las pieles esas, pues que no gusta, que no es capaz de atraer - retener- mantener el amor de Adán. Tampoco el de otras personas que también importan en la vida y mucho.
Esa serpiente le sugiere que tal y como es ella, Raquel-Eva, no es suficiente.
Hay que hacer un dobladillo, un frunce, algo, algo, en tu indumentaria textil o espiritual, liarte un poquito, para que el personal te quiera.
Con este trabajo de la serpiente comienza la increíble labor de muchos, pero entre otros de: modistos, estilistas, asesores de imágen, y demás comentaristas de la cosa esa de cómo debemos ser las tías que no hacen sino añadir cursilería a lo que Dios nuestro Señor hizo perfecto. (Me he pasado pero creo que en el fondo no)
Comienza también el reinado de las cursis que hoy llega a su apogeo en las revistas femeninas, el programa de Ana Rosa, las columnas de Carlos García Calvo, Nati Abascal y, en general, la impostura y afectación que nos asola y que fue motivada por una curiosa razón: Eva-Raquel -media humanidad, no son solo las tías- piensa, cree, que no la van a querer si es como ella es, como Dios la hizo.
Y lo piensa porque la serpiente ahí estaba, está, haciendo su labor de zapa.
Es por ella por la que hay cursis en el mundo, por la puñetera serpiente de las narices que nos hace sospechar que con el cuerpo serrano y un par de pieles na más no estamos ya de muerte. No hablo del físico solo, por supuesto.
¿Sugiere algo la serpiente esta tipo Boris Izaguirre al hombre? Eva es no sólo las tías, es la humanidad sin distinción de sexo, pero en cualquier caso voy a verlo desde la perspectiva de género...
Por supuesto, lo mismo pero un poco distinto. El tipo es como más simple y quiere igualmente que le quieran. No hay más en la naturaleza humana, bueno sí, pero poco más.
Boris Izaguirre-serpiente tienta a Adán diciéndole que tiene que ser inteligentísimo, listisimo, el rey del mambo, un amante que te cagas, un tipo que siempre tiene la respuesta y si no se la inventa, un padre ejemplar, que ha triunfado en la vida o que piensa hacerlo en breve.
Y claro el Adán este que puede tener 20 o 50 años se ve como sobrepasado a poco listo que sea: que lo suele ser. No por na, joder, es que él no es Dios y sabe que no lo es. Esto Adán lo tiene muy claro.
Y entonces el Adán que por naturaleza no es gilipollas, insisto porque la mayoría por naturaleza no lo son, se monta una historia para no dormir y comienza, él también, a ser un cursi redomado a ver si así, siendo lo que no es, consigue que alguien, Eva- Raquel o en general el mundo, que también cuenta, le quieran.
Hay Adanes que se hacen Directores Generales no porque les guste serlo -que puede ser- es que de verdad que creen que alguien les va a querer más por ello. Son unos cursis.
Hay Adanes que te cuentan una milonga alucinante, su cosmovisión del mundo impoluta, qué cabeza, qué seguridad, qué aplomo ... sin una duda, tú. Son unos cursis.
Hay Adanes incapaces de mostrarse naturales y como son: están aherrojados por un cúmulo de no sé qué extrañas cosas de muy diversa índole, habitualmente por el miedo.
Cursi: intentar ser lo que uno no es.
Cursi: no estar seguro de que como uno es es ya -pero ya- la leche, también muy limitado/a, es parte de nuestro encanto, sin esa limitación no somos nadie tampoco.
Cursi: afectarse por medio de afeites varios y excesivos, de palabra, obra u omisión... para tapar nuestra desnudez original, que es debilidad y es fortaleza a la vez.
Lo dicho. La serpiente que nos tienta. La culpa de los cursis lo tiene la serpiente. Seguiremos después. Voy a por un vino que es la hora del aperitivo.
A veces veo cursis 1) Aproximación al tema
A veces veo cursis.
Mejor dicho, últimamente he caído en la cuenta de que vivimos rodeados de cursis, gobernados por cursis, aleccionados por cursis.
Lo cursi nos machaca y amenaza la vida pública. Pero también se filtra en la vida privada, familiar, hay que tener mucho cuidado.
Nuestro país va mal por muchas cosas, pero, entre otras, por la invasión de cursis. Si queremos que España salga adelante hace falta que hagamos algo, y pronto, al respecto.
No quiero nada violento, aunque a veces ganas me dan, pero sí una toma de conciencia general sobre un problema que nos afecta a todos y sobre el cual, no sé por qué, nadie habla.
Voy a intentar en esta primera entrada una aproximación tranquila al fenómeno, serena, descriptiva.
Sí, da para más de una entrada esto de los cursis. Vamos a ver lo que va saliendo, yo voy a dejarme llevar por el tema, siempre es lo mejor, ver a dónde te conduce algo sin planificar.
Definición de cursi sin mirar el diccionario: impostado, afectado, pretencioso, etc.
Esta definición ya muestra la dimensión de lo cursi. Es impresionante, lo sé.
Por todas partes.
Política, televisión, cine, medios de comunicación: todo se ha conjurado para que los cursis se reproduzcan y no mueran, sino que se alimenten unos a otros, para que estén omnipresentes.
Y lleguen incluso hasta los más altos niveles de representación del país. Lo sé.
Así ha sido posible porque llevamos ya muchos años sin llamar la atención sobre los cursis y claro, se han hecho con el poder político, económico, social, cultural, toito pa ellos.
A la chita callando o, más bien, con altavoces. Y nosotros, tontos, les hemos dejado pensando que son inofensivos. Y no lo son.
Antes, bien es cierto, había cursis legendarios como, por ejemplo, Hermida.
Esas v pronunciadas como f, esa afectación que fue fuente de tantas risas como Martes y 13. Tenía hasta su encanto porque era uno solo, quizás algunos más, pero estaban como más controlados.
Mira que lo siento, pero Hermida no es nada, pero nada, comparado con la legión de cursis que hoy tenemos. Hermida es un pequeño aprendiz, un chisgarabís, nadie.
Anne Igartuburu me saluda con un “Hola corazones… “
“¿Qué ha dicho, mamá?” creo que no entendí bien....
“Que hola corazones, es que saluda así” contesta mi madre. Y yo me pregunto… “Pero esta tía ¿de dónde ha salido?”
Otros presentadores me dicen que sea feliz (¿?). Increíble.
Buenafuente es un cursi redomado.
Lo es también el ídolo de las pijo-progres, Ana García Siñeriz.
Y por supuesto todo el estilillo general y agotador de la 4 insoportables en su pretensión de modernez, cursis todos hasta decir basta.
Toda la televisión pública es cursi hasta la extenuación, lo son también las privadas porque Antena 3 y Telecinco no van a la zaga.
¿Qué puedo decir de Ana Rosa Quintana, las Campos, todo el plantel de La Noria? No hay palabras para describir tanta cursi, tanto cursi, juntos.
Además de otras cosas, pero por encima de todo lo que son es cursis.
Buruaga otro cursi redomado y con alevosía.
Sí, voy a ser implacable, dije lo de la serenidad pero ahora ya me estoy calentando... y voy a por todas.
Dios mío, ¿no hay un tipo o una tía normal que no sean afectados, impostados, cursis en televisión?
No, no hay ni uno, admito sugerencias que me saquen de mi tristeza al comprobar el efecto devastador de lo cursi en televisión.
No veo a nadie que no sea cursi. Y necesito alguna esperanza, la necesito.
En mi opinión el fenómeno de lo cursi tiene que ver mucho, pero mucho, con la televisión.
Quien sale en televisión acaba siendo cursi, por mucho que no lo sea. Y este es parte del problema.
Es como lo de que la televisión engorda, que es verdad. Puedes ser flaca que en pantalla apareces ligeramente rellenita. Por eso las presentadoras que “dan mejor” –es un decir- son las escuálidas: en cuanto estás en el “peso justo”… apareces gorda. Da para pensar.
Pues lo mismo hace la televisión en el ámbito de lo cursi: agranda hasta el infinito al que ya lo es aunque sea un poquito... y hace incluso cursi a quien quizás en la vida diaria no lo es.
Es injusto, pero es así.
Seguiré con esto, voy a hacer unos chipirones y vuelvo…
Y no me digáis que lo cursi forma parte de la vida, que la vida es así, no hasta estos extremos, yo creo que hasta esos extremos no.