Bitácora de Aurora Pimentel Igea. Crónicas de la vida diaria, lecturas y cine, campo y lo que pasa. Relatos y cuentos de vez en cuando.

lunes, 18 de mayo de 2009

Hacia una luz más blanca/Reiki



Es posible que sea autosugestión, me gestiono mal pero me autosugestiono divinamente. Es posible que sea sólo autosugestion, pero la experiencia de una sesión de reiki ha sido impresionante.

Estaba muy cargada emocionalmente, físicamente, hasta intelectualmente por acontecimientos diversos, unos recientes, otros de hace tiempo. Tenía una gran sensación de angustia, de peso en el pecho, y de mucho miedo, algo bastante inédito para mí. Nada me suele quitar el sueño varios días seguidos, los miedos los supero con cierta facilidad. Los siento, no soy inconsciente, pero puedo con ellos, los venzo o convivo con ellos sin angustiarme.

Pero esta vez, por lo que fuera, no era así y al cuarto día de no poder dormir y de sentir esa fuerte presión interior y hasta exterior decidí intentar lo del reiki.

Llamé a una amiga que me había presentado a otra amiga, formada en reiki, vecina del Boalo. Pude concertar cita. Se llama Maite y la doy las gracias.

Tengo que decir que creo en general en casi todo, en muchas cosas, en muchas personas. Soy creyente.

Por otra parte pienso también que una parte de ciertos malestares físicos -dolores, incluso enfermedades- pueden ser al menos parcialmente en su origen emocionales y las emociones son algo complejo, no simple. En mi caso lo tengo comprobado, además. Creo en la psicología, en la psiquiatría, en la medicina, en Dios, en Jesucristo, en muchas personas. No me creo en posesión de la verdad, pero creo que la verdad existe, que hay cosas más verdaderas que otras que no destruyen la parte de verdad que esas otras tienen. Como las personas.

No desconfío pues de la medicina tradicional, al revés, pero sé también que a veces ella no puede hacer algunas cosas, aunque otras muchas sí, pero no siempre. Me tomo una aspirina si me duele la cabeza durante unas horas, pero hay dolores de cabeza que no se van con una aspirina, por lo menos a mí no.

Y como dijo alguien "hay más cosas entre el cielo y la tierra, que las que sospecha tu filosofía".

Que no entendamos cómo funciona algo del todo no significa que no funcione. Es más, que tengamos una explicación ya a algo no significa que no haya otras posibles, complementarias incluso. Sin milagros -que también creo que existen, pero no es éste el caso- creo que abarcamos poco con nuestro conocimiento, que éste es muy limitado.

Eso de imponer las manos suena a cachondeo, lo sé. Pero algunos tipos de curación por imposición de manos aparecen no sólo en la Biblia, en otras tradiciones religiosas.

Un amigo me confirmó que en el hospital donde su mujer murió algunas personas hacen reiki a personas muy malitas ya y se nota cierta mejoría en el tránsito hacia la muerte, se hace con más paz. Me dejó un libro al respecto que devoré de cabo a rabo, lo tuvo su mujer los últimos meses.

¿Por qué no intentarlo? Estoy abierta siempre. Creo, espero.

En una sesión de reiki te tumbas en una camilla -al menos en la que yo estuve-, no te desnudas, no es un masaje, permaneces vestida y con unas mantas muy ligeritas por encima. En silencio.

La persona te va poniendo las manos en diferentes partes del cuerpo empezando por la cabeza, algo muy similar a los ejercicios de auto-imposición de manos que hacemos a veces al finalizar el yoga, solo que esta vez es otra persona y es mucho más tiempo.

Esa imposición de manos en distintas partes del cuerpo (unas dieciseis posiciones, calculo ahora) dura unos minutos de cada vez, bastantes, yo permanecí con los ojos cerrados casi toda la sesión, fue un hora en total.

Relajada, muy relajada, notas para empezar mucho calor no en general, sino en la parte donde te están poniendo las manos, en contacto con la piel en el caso de la cabeza y cuello (frente, ojos, orejas, frontela) , en el resto del cuerpo después a través de la ropa y las mantas ligeritas.

Tras ese calor intenso que notas, percibes también cambios interiores. Yo sé que esto va a sonar muy raro.

Empecé a temblar en algunos casos, una convulsión chiquita, de un solo miembro del cuerpo o de todo él, nada para asustar. No estuve incómoda nunca, me dejé llevar.

Y con los ojos cerrados, no apretados -nada apretados-, notas otra cosa que me fascinó: no veía nada, claro, tenía los ojos cerrados, pero era como si percibiera una luz, un horizonte bajo mis ojos, una luz blanca, cada vez más blanca, al principio externa, luego interna, que crecía. Era como una llama otras veces, cambiaba ligeramente de color, o la oscuridad la rodeaba, otras veces acababa por imponerse, más blanca, mucho más blanca, más grande. Al final estaba yo en la luz blanca, era por dentro, mía, como si se fundiera con la exterior.

Fue una hora, como me ocurre en los ejercicios de relajación final del yoga lloré varias veces. Supongo que a veces se necesita, es un modo de destapar cosas, de dejar que fluyan, no sé. Todo fluyó.

Yo sólo sé que me encontré mejor luego, muchísimo mejor; que mi cuerpo convulsionó solo en varias ocasiones; que con los ojos cerrados, los globos oculares tenían de repente muchísimo movimiento autónomo y no porque yo lo provocase; que en algunos momentos tenía en el punto del reiki un calor fuertísimo, en un momento estuve a punto de pedir que parara a Maite.

Otra sensación repetida durante casi toda la sesión: noté como si se destapasen o desatascasen cosas dentro, varias veces, como si yo fuese un canal y algo fluyera de nuevo mejor por dentro, esta es otra sensación potentísima durante toda la sesión.

Y esa luz, cada vez más blanca, más grande, en la que quieres estar. Permanecer. Volver.

13 comentarios:

Toi dijo...

en una de sus películas, Groucho Marx le dice a Chico: en esa casa estoy seguro que hay un tesoro... ahí no hay ninguna casa, le respondió.
Construyámosla, y hayaremos el tesoro, concluyó Groucho.

Sabemos poco de muchos asuntos.
Creo, me consta, que eso no es una ilusión. Funciona, por arcanos y misteriosos motivos, en esa casa, de la que no teníamos noticia, se oculta un tesoro magnífico.

Welcome back, my friend, to the show that never ends.

ana dijo...

Uff... pues a mí todo esto que cuentas del Reiki, como que no... me suena muy a secta.

... ainsssss...

Será el nervio, el puro nervio que me mueve por dentro. Pero incapaz. Cada vez que alguien me dice que por qué no me apunto a yoga me da la risa. No aguantaría ni medio minuto en echar una carcajada... es que no es lo mío. Así que esto del reiki... uff... encima como que no, que no es transparente.

¿Será la desconfianza?... no sé, no sé... pero por si acaso ve con sigilo y ojo avizor.

lolo dijo...

Olé el Reiki ése, y olé para Máster, que sabe buscar lo que necesita.

Olé a lo que encuentran las manos, debajo de las mantas ligeritas; persona que cree, para empezar en sí misma.

Olé por borrar lo que rondaba y vaya, qué poco entendemos.

Mira tú cuánto olé.

Y tres hurras, ahora, por la luz blanca que está dentro, aunque haya que cerrar los ojos, y no ver para recuperarla.

Sunsi dijo...

No sabía que existía el Reiki,pero sí conozco el poder de unas manos.

Se llama Eva. Ahora mismo no sé dónde anda. Hace bastantes años, un verano en Huesca. Ella atendía las las labores domésticas. Mucha casa, mucho trabajo...

Nos cruzamos por las escaleras. "Me han enviado aquí por ti". Textual. "Cada vez que me acerco a ti se me eriza el vello"

Yo entonces no me encontraba bien... Sirve perfectamente la descripción que has hecho de tu estado, con una variante. Así estaba desde hacía muchísimo tiempo.

Un día me dijo: "Sube al dormitorio. Haré un trabajo contigo.". Subí. Me hizo sentar de una forma concreta. Fundamentalmente no debía cruzar las piernas. Los brazos apoyados en las rodillas. Y sus manos empezaron a actuar. Sobre mis manos, sobre la frente, sobre los ojos... No recuerdo más. Sólo recuerdo que bajé a la sala de estar y me senté en un sillón. Parte del agotamiento era mental. Y , también en parte, se resolvió en una tarde que no pude ni levantarme. Y, lo más curioso, podría haber ardido Troya que no lo hubiera hecho. Yo, que no paro quieta, recostada en el sillón hasta la hora de cenar. Sin inmutarme.

También recuerdo que Jesús se acercó y me dijo ¿qué le ha pasado a tus ojos? Miras distinto... más transparente.

Aquellas manos tenían algo. No era Reiki. Pero salí como nueva.

Ahora las recuerdo muchas veces. Me hacen falta.

Un beso

Pelapollos dijo...

Como bien dice el wikiartículo, efecto placebo, relajación...

Recuerdo hace ya muchos años a un colega, ingeniero él, que llevaba una pulserita de ésas de bolas y que insistía en que le hacía mucho efecto. "Pues venga, no te digo nada, sigue convencido de ello" le comentaba yo.

Ya más en serio, leí hace unos meses en http://www.medscape.com un estudio estadístico riguroso sobre medicinas alternativas incluyendo las que han alcanzado mayor nivel de respetabilidad, como la acupuntura y la quiropraxis, y llegaba a la conclusión de que sus efectos positivos demostrables no iban mucho más allá del mero factor pisicosomático, con riesgo de posibles efectos negativos en casos concretos como el de la quiropraxis.

Sinestesia Gastronómica dijo...

Ein ein... desconocía el Reiki. En serio qué ayuda, jajaja, vaya vaya anda que no hay cosas que ignoro. Bueno espero que ya estés mejor. Un besin y a ver si nos vemos prontico; cuando subas por Madrid me dices.

Buena tarde

Toi dijo...

"un estudio estadístico riguroso..."

me suena a "mucha gente cree" o "muchos científicos dicen que"
o eso tan socorrido y poco comprobable de que "investigadores del MIT han publicado en Science que"

Se menosprecia el efecto placebo, que cura de verdad (...lo dice la tele, lo he leido en un libro muy serio....) pero ese no es el tema.
El tema es el muy arcáico desprecio por lo que desconocemos... seguro, lo he visto en internet.

Máster en Nubes dijo...

Toi: te agradezco tu comentario éste y el siguiente. Yo sólo explico lo que sentí, me parece fenomenal que la gente sea escéptica, faltaría más. En cualquier caso, como tú, creo que hay cosas que funcionan y no sabemos por qué.

Ana, guapa, muchas gracias por tu comentario. Y tranquila, que no es una secta. A mí me gusta tomar de muchas cosas todo lo bueno, en cualquier caso. Me pasa como con el coaching ¿creo que funciona? Algo sí, depende de para quién. Pero en este caso puedo asegurar lo que sentí, eso sí. Y respetar que a profesionales de la salud os parezca un camelo. Hay otros -como en el hospital de Sevilla del que hablo- donde son aceptados, lo que no significa que se crea que algo hacen. Viva la diversidad de opiniones.

Lolo, gracias, pero en cualquier caso el daño sin querer se puede hacer siempre. En fin. Cerremos este tema, por favor.
Y no sé buscar lo que necesito, y menos encontrarlo. Así es la vida, no pasa nada, con el no y el fracaso hay que contar una y otra vez. Un abrazo, guapa.

Sunsi, lo que te hicieron es similar al reiki, parece. En cualquier caso para algunas dolencias la medicina tradicional no parece funcionar, y en esos casos algunas otras cosas parece aliviar... ¿placebo, autosugestión? No tengo ni idea, solo cuento lo que sentí. Mañana tengo otra sesión.

Pelapollos, me encantaría -si me conoces- que me dijeses quién eres en privado, me siento más cómoda, si te parece bien, claro. Y por supuesto que tu opinión o los estudios científicos que dices merecen todo mi respeto. No digo que no sea placebo, sólo tengo experiencia de una sesión de reiki y de amigos tratados. Sólo cuento lo que he vivido. Es posible que la segunda sesión no funcione, o que sí funcione.

Raquel; estoy estos días por aquí. Llamame y nos vemos si no es tarde, estoy cuidándome un poco.

Toi, entiendo y comparto lo que dices, pero también me parece que es bastante lógico que gente de la profesión médica desconfíe algo, a Pelapollos no la conozco (o le conozco), pero sea cual sea su procedencia profesional o vital ;-), me parece también respetable... que no se crea nada.

Como hay otros que nos creemos muchas cosas de esto y de más ...¡la balanza se equilibra!

Un abrazo a todos, toca entrenamiento con Tana, estoy agotada. Creo que va a ser Tana 7 -Aurora 0. A ver...

Mirna dijo...

Querida Aurora, leyéndote me has traído a la mente exactamente las palabras que contaba el padre de Reyvindiko cuando recibió su primera sesión de Reiki. Él ya conocía su enfermedad y la tenía totalmente asumida, pero le hablaron de una forma de encontrar salud interior y allá que fue el hombre.
Conforme me lo contaba, y conforme iba leyendo tu entrada de hoy, en parte me iba contagiando de esa paz. Me encantaría recibir una sesión de Reiki, pero creo que empezaría a llorar desde el momento en que me tumbara en la camilla. En fin, una que está "mu contenía".
El otro día me decían una frase: "no curan los médicos, sino los propios enfermos". Si uno no se quiere curar, no hay médico que lo sane. A veces ni siquiera somos consciente del mal que nos aqueja y de ahí que neguemos la mayor. Por supuesto esto último no lo digo por ti, sino por mí misma.
Un abrazo.

Pelapollos dijo...

Bueno, el estudio al que me refiero se publicó en Medscape hace poco y es una publicación médica profesional para profesionales de las más conocidas en Internet. Recibí el artículo por suscripción y no he podido encontrarlo ahora.

No me río de estas cosas. Creo que muchas de ellas tienen efectos reales, pero prefiero atribuirlas a cuestiones psicosomáticas fundamentalmente, sin trascendencias.

Sí me conoces. En cuanto me veas en Facebook (si no me he equivocado de persona) me identificarás. Pero bueno, si piensas en la foto que te pasé, ya me tienes que andar ubicando por proximidad (cuando tengo ganas de emocionarme y llorar una vez más no tengo más que echarle un repasillo a lo del Ángel de la Partida).

Sinestesia Gastronómica dijo...

Jejeje, pues si quieres nos vemos mañana por la tarde o antes de cenar para tomar un vinito o después, cuando a ti te venga bien. Ok

Besines

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Pues me apetece hacer Reiki. Como lo cuentas entran ganas.

Debes volver y contarnos entonces más cosas.

Un abrazo, y descansa aun más, que lo necesitas.

Máster en Nubes dijo...

Mirna:
Me gusta encontrar a alguien que conoce el reiki por familia. Yo no sé identificar siempre el mal que me aqueja, a veces uno se hace a sí mismo un mal diagnóstico ;-), en fin... pero en cambio creo que reconozco el bien mejor.

Pelapollos: he recibido una invitación a facebook de un señor con un apellido de un buen amigo pero no sé si eres tú o no y además al entrar no hay ya invitación. Sigo sin saber quién eres...

Raquel: estoy entrenando a Tana, por eso estoy tanto en Madrid, Rocío, la entrenadora, vive aquí. Esto es agotador y seguramente Dios me ha mandado esto para que crezca en paciencia, falta me hace. Te llamo, en cualquier caso.

Javier: tengo hoy otra sesión, como no tengo pudor la contaré, necesito descansar pero tengo que currar porque las facturas no se pagan solas. Pero además tengo que educar a Tana porque si no será ingobernable, una boxer es un perro muy complicado, con un alto nivel de energía y entusiasmo que hay que canalizar por su bien y el de quienes la rodeamos. Yo no sabía que esto iba a ser así, pero en fin, algo aprenderé con Tana (además de lo que la perra pueda aprender que empiezo ya a dudarlo). Un abrazo